Salmos 65
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1(64) Del maestro de coro. Salmo. De David. Cántico. [[2]] Tú mereces * la alabanza, oh Dios, en Sión. A ti el voto se te cumple,
2[[3]] tú que escuchas la oración. A ti acuden los mortales
3[[4]] con sus malas acciones; nos abruman nuestras culpas, pero tú las perdonas * .
4[[5]] Dichoso el que eliges e invitas a habitar dentro de tus atrios. ¡Que nos hartemos de los bienes de tu Casa, de las ofrendas santas de tu Templo!
5[[6]] Nos respondes con prodigios favorables, Dios Salvador nuestro, esperanza de los confines de la tierra y de las islas * lejanas:
6[[7]] Tú afirmas los montes con tu fuerza, ceñido de potencia;
7[[8]] tú acallas el estruendo de los mares, el estruendo de sus olas (y el tumulto de los pueblos).
8[[9]] Los que habitan los confines lejanos se estremecen al ver tus signos; a las puertas del alba y del ocaso * las haces gritar de júbilo.
9[[10]] Te ocupas de la tierra y la riegas, la colmas de riquezas. El arroyo de Dios va lleno de agua * , tú preparas sus trigales. Así la preparas:
10[[11]] riegas sus surcos, allanas sus glebas, las mulles con lluvia, bendices sus brotes.
11[[12]] Coronas el año con tus bienes, de tus rodadas * brota la abundancia;
12[[13]] destilan los pastos del páramo, las colinas se adornan de alegría;
13[[14]] las praderas se visten de rebaños y los valles se cubren de trigales entre gritos de júbilo y canciones * .