Salmos 63
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1(62) Salmo. De David. Cuando estaba en el desierto de Judá * . [[2]] Dios, tú mi Dios, yo te busco * , mi ser tiene sed de ti, por ti languidece mi cuerpo, como erial agotado, sin agua.
2[[3]] Así como te veía en el santuario, contemplando tu fuerza y tu gloria
3[[4]] –pues tu amor es mejor que la vida, por eso mis labios te alaban–,
4[[5]] así quiero bendecirte en mi vida, levantar mis manos en tu nombre;
5[[6]] me saciaré como de grasa y médula, mis labios te alabarán jubilosos.
6[[7]] Si acostado me vienes a la mente, quedo en vela meditando en ti,
7[[8]] porque tú me sirves de auxilio y exulto a la sombra de tus alas;
8[[9]] mi ser se aprieta contra ti, tu diestra me sostiene.
9[[10]] Mas los que tratan de acabar conmigo ¡caigan en las honduras de la tierra!
10[[11]] ¡Sean pasados a filo de espada, sirvan de presa a los chacales!
11[[12]] Pero el rey en Dios se alegrará, el que jura por él * se felicitará, cuando cierren la boca a los mentirosos.