Salmos 55
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1(54) Del maestro de coro. Para instrumentos de cuerda. Poema. De David. [[2]] Escucha, oh Dios, mi oración, no te retraigas a mi súplica,
2[[3]] hazme caso, respóndeme, me trastorna la ansiedad. Gimo
3[[4]] ante la voz del enemigo, bajo el abucheo * del malvado; vierten falsedades sobre mí, me hostigan con saña.
4[[5]] Dentro se agita mi corazón, me asaltan pavores de muerte;
5[[6]] miedo y temblor me invaden, un escalofrío me atenaza.
6[[7]] Y digo: ¡Ojalá tuviera alas como paloma para volar y reposar!
7[[8]] Huiría entonces lejos, Pausa. la estepa sería mi morada.
8[[9]] Pronto encontraría refugio contra el viento de la calumnia, y el huracán
9[[10]] que devora, Señor, y el flujo de sus lenguas * . Soy testigo de violencia y altercado en la ciudad;
10[[11]] rondan de día y de noche en torno a sus murallas. Falsedad y mentira hay dentro,
11[[12]] insidias dentro de ella, nunca se ausentan de sus calles la tiranía y el engaño.
12[[13]] Si * fuera un enemigo el que me ultraja, podría soportarlo; si el que me odia se alzara contra mí, de él me escondería.
13[[14]] ¡Pero tú, un hombre de mi rango, amigo y compañero,
14[[15]] con quien me unía dulce intimidad en la Casa de Dios! ¡Desaparezcan * en tumulto,
15[[16]] caiga sobre ellos * la muerte, bajen vivos al Seol, que entre ellos habita el mal!
16[[17]] Pero yo invoco a Dios y Yahvé me salva.
17[[18]] A la tarde, a la mañana, al mediodía * me quejo y gimo, y oye mi clamor.
18[[19]] Intacta rescata mi vida de la guerra que me han declarado, Pausa. del pleito que tienen conmigo * .
19[[20]] Que Dios me escuche y los humille, él, que reina desde siempre, pues no tienen enmienda ni temen a Dios.
20[[21]] Levantan la mano contra su aliado, violan su alianza;
21[[22]] más blanda que manteca es su boca, pero traman la guerra; sus palabras, más suaves que el aceite, son espadas desnudas.
22[[23]] Confía a Yahvé tus propósitos, él te sustentará; no dejará que para siempre sucumba el justo * .
23[[24]] Y tú, oh Dios, hundirás en lo más profundo de la fosa a esos sanguinarios y traidores sin llegar a la mitad de su vida. Mas yo confío en ti.