Salmos 44
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1(43) Del maestro de coro. De los hijos de Coré. Poema. [[2]] Oh Dios, nuestros oídos lo oyeron, nos lo contaron nuestros padres, la obra que hiciste en su tiempo, antiguamente,
2[[3]] con tu propia mano. Para plantarlos a ellos, desposeíste naciones, para ensancharlos, maltrataste pueblos;
3[[4]] no conquistaron el país con su espada, ni su brazo les dio la victoria; fueron tu diestra y tu brazo, y la luz de tu rostro, pues los amabas.
4[[5]] Tú solo, Rey mío, Dios mío, decidías * las victorias de Jacob;
5[[6]] por ti hundíamos a nuestros adversarios, en tu nombre pisábamos a nuestros agresores.
6[[7]] No ponía mi confianza en mi arco, ni mi espada me hizo vencedor;
7[[8]] tú nos salvabas de nuestros adversarios, cubrías de vergüenza a nuestros enemigos;
8[[9]] en Dios nos gloriábamos a diario, Pausa. celebrando tu nombre sin cesar.
9[[10]] Y con todo nos rechazas y avergüenzas, no sales ya con nuestras tropas,
10[[11]] nos haces dar la espalda al adversario, nuestros enemigos saquean a placer.
11[[12]] Nos entregas como ovejas de matadero, nos desperdigas en medio de los pueblos;
12[[13]] vendes a tu pueblo sin provecho, no sacas mucho de su venta.
13[[14]] Nos haces la irrisión de los vecinos, burla y escarnio de los circundantes;
14[[15]] las naciones nos sacan motes, los pueblos menean la cabeza * .
15[[16]] Tengo siempre delante mi ignominia, la vergüenza cubre mi semblante,
16[[17]] al oír insultos y blasfemias, al presenciar odios y venganzas.
17[[18]] Todo esto nos vino sin haberte olvidado, sin haber traicionado tu alianza.
18[[19]] No se habían retractado nuestros corazones, ni habían dejado nuestros pasos tu sendero,
19[[20]] pero nos aplastaste en guarida de chacales * nos cubriste con la sombra de la muerte.
20[[21]] Si hubiésemos olvidado el nombre de nuestro Dios o alzado nuestras manos * a un dios extranjero,
21[[22]] ¿no se habría dado cuenta Dios, que conoce los secretos del corazón?
22[[23]] Pero por ti nos matan cada día, nos tratan como a ovejas de matadero * .
23[[24]] ¡Despierta ya! ¿Por qué duermes, Señor? ¡Levántate, no nos rechaces para siempre!
24[[25]] ¿Por qué ocultas tu rostro y olvidas nuestra miseria y opresión?
25[[26]] Nuestro cuello está hundido en el polvo, pegado a la tierra nuestro vientre.
26[[27]] ¡Álzate, ven en nuestra ayuda, rescátanos por tu amor!