Salmos 31
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1(30) Del maestro de coro. Salmo. De David. [[2]] En ti, Yahvé, me cobijo, ¡nunca quede defraudado! ¡Líbrame * conforme a tu justicia,
2[[3]] tiende a mí tu oído, date prisa! Sé mi roca de refugio, alcázar donde me salve;
3[[4]] pues tú eres mi peña y mi alcázar, por tu nombre me guías y diriges.
4[[5]] Sácame de la red que me han tendido, pues tú eres mi refugio;
5[[6]] en tus manos abandono mi vida y me libras, Yahvé, Dios fiel.
6[[7]] Detestas * a los que veneran ídolos, pero yo confío en Yahvé.
7[[8]] Me alegraré y celebraré tu amor, pues te has fijado en mi aflicción, conoces las angustias que me ahogan;
8[[9]] no me entregas en manos del enemigo, has puesto mis pies en campo abierto.
9[[10]] Ten piedad de mí, Yahvé, que estoy en apuros. La pena debilita mis ojos, mi garganta y mis entrañas;
10[[11]] mi vida se consume en aflicción, y en suspiros mis años; sucumbe mi vigor a la miseria * , mis huesos pierden fuerza.
11[[12]] De todos mis opresores me he convertido en la burla; asco * doy a mis vecinos, espanto a mis familiares. Los que me ven por la calle se apartan lejos de mí;
12[[13]] me olvidan igual que a un muerto, como objeto de desecho.
13[[14]] Escucho las calumnias de la turba, terror alrededor, a una conjuran contra mí, tratando de quitarme la vida.
14[[15]] Pero yo en ti confío, Yahvé, me digo: «Tú eres mi Dios».
15[[16]] Mi destino está en tus manos, líbrame de las manos de enemigos que me acosan.
16[[17]] Que brille tu rostro sobre tu siervo, ¡sálvame por tu amor!
17[[18]] Yahvé, no quede yo defraudado después de haberte invocado; que queden defraudados los impíos, que bajen en silencio al Seol.
18[[19]] Enmudezcan los labios mentirosos que hablan insolentes contra el justo, llenos de orgullo y desprecio.
19[[20]] ¡Qué grande es tu bondad, Yahvé * ! La reservas para tus adeptos * , se la das a los que a ti se acogen a la vista de todos los hombres.
20[[21]] Los ocultas donde tú solo los ves, lejos de las intrigas de los hombres; bajo techo los pones a cubierto de las querellas de las lenguas * .
21[[22]] ¡Bendito Yahvé que me ha brindado maravillas de amor (en plaza fuerte)!
22[[23]] ¡Y yo que decía alarmado: «Estoy dejado * de tus ojos»! Pero escuchabas la voz de mi plegaria cuando te gritaba auxilio.
23[[24]] Amad a Yahvé, todos sus amigos, a los fieles protege Yahvé; pero devuelve con creces al que obra con orgullo.
24[[25]] ¡Tened valor, y firme el corazón, vosotros, los que esperáis en Yahvé!