Salmos 22
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1(21) Del maestro de coro. Sobre «la cierva de la aurora» * . Salmo. De David. [[2]] ¡Dios mío, Dios mío! ¿Por qué me has abandonado? Estás lejos de mi queja, de mis gritos y gemidos.
2[[3]] Clamo de día, Dios mío, y no respondes, también de noche, sin ahorrar palabras.
3[[4]] ¡Pero tú eres el Santo, entronizado en medio de la alabanza de Israel * !
4[[5]] En ti confiaron nuestros padres, confiaron y tú los liberaste;
5[[6]] a ti clamaron y se vieron libres, en ti confiaron sin tener que arrepentirse.
6[[7]] Yo en cambio soy gusano, no hombre, soy afrenta del vulgo, asco del pueblo;
7[[8]] todos cuantos me ven de mí se mofan, tuercen los labios y menean la cabeza:
8[[9]] «Se confió a Yahvé, ¡pues que lo libre, que lo salve si tanto lo quiere!».
9[[10]] Fuiste tú quien del vientre me sacó, a salvo me tuviste en los pechos de mi madre;
10[[11]] a ti me confiaron al salir del seno, desde el vientre materno tú eres mi Dios.
11[[12]] ¡No te alejes de mí, que la angustia está cerca, que no hay quien me socorra!
12[[13]] Novillos sin cuento me rodean, me acosan los toros de Basán;
13[[14]] me amenazan abriendo sus fauces, como león que desgarra y ruge.
14[[15]] Como agua me derramo, mis huesos se dislocan, mi corazón, como cera, se funde en mis entrañas.
15[[16]] Mi paladar * está seco como teja y mi lengua pegada a mi garganta: tú me sumes en el polvo de la muerte.
16[[17]] Perros sin cuento me rodean, una banda de malvados me acorrala; mis manos y mis pies vacilan * ,
17[[18]] puedo contar mis huesos. Ellos me miran y remiran,
18[[19]] reparten entre sí mi ropa y se echan a suertes mi túnica.
19[[20]] Pero tú, Yahvé, no te alejes, corre en mi ayuda, fuerza mía,
20[[21]] libra mi vida de la espada, mi persona * de las garras de los perros;
21[[22]] sálvame de las fauces del león, mi pobre ser * de los cuernos del búfalo.
22[[23]] Contaré tu fama a mis hermanos, reunido en asamblea te alabaré:
23[[24]] «Los que estáis por Yahvé, alabadlo, estirpe de Jacob, respetadlo, temedlo, estirpe de Israel.
24[[25]] Que no desprecia ni le da asco la desgracia del desgraciado; no le oculta su rostro, le escucha cuando pide auxilio».
25[[26]] Tú inspiras mi alabanza en plena asamblea, cumpliré mis votos ante sus fieles.
26[[27]] Los pobres comerán, hartos quedarán * , los que buscan a Yahvé lo alabarán: «¡Viva por siempre vuestro corazón!».
27[[28]] Se acordarán, volverán a Yahvé todos los confines de la tierra; se postrarán en su presencia * todas las familias de los pueblos.
28[[29]] Porque de Yahvé es el reino, es quien gobierna a los pueblos.
29[[30]] Ante él * se postrarán los que duermen en la tierra, ante él se humillarán los que bajan al polvo * . Y para aquel que ya no viva
30[[31]] su descendencia le servirá * : hablará del Señor a la edad
31[[32]] venidera * , contará su justicia al pueblo por nacer: «Así actuó el Señor».