Salmos 16
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1(15) A media voz * . De David. Guárdame, oh Dios, que en ti me refugio.
2Digo a Yahvé: «Tú eres mi Señor, mi bien, nada hay fuera de ti».
3Pero ellos dicen a los santos de la tierra: «¡Magníficos, todo mi gozo en ellos * !».
4Sus ídolos abundan, tras ellos van corriendo * . Pero no les haré libaciones de sangre, ni mis labios pronunciarán sus nombres.
5Yahvé es la parte de mi herencia y de mi copa, tú aseguras mi suerte:
6me ha tocado un lote precioso, me encanta mi heredad * .
7Bendigo a Yahvé, que me aconseja; aun de noche me instruye la conciencia * ;
8tengo siempre presente a Yahvé, con él a mi derecha no vacilo.
9Por eso se me alegra el corazón, sienten regocijo mis entrañas * , todo mi cuerpo descansa tranquilo;
10pues no me abandonarás al Seol, no dejarás a tu amigo ver la fosa * .
11Me enseñarás el camino de la vida, me hartarás de gozo en tu presencia, de dicha perpetua a tu derecha.