Salmos 147
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1(146-147) ¡Aleluya * ! Alabad a Yahvé, que es bueno cantar a nuestro Dios, que es dulce * la alabanza.
2Yahvé reconstruye Jerusalén, congrega a los deportados de Israel;
3sana los corazones quebrantados, venda sus heridas.
4Cuenta el número de las estrellas, llama a cada una por su nombre;
5grande y poderoso es nuestro Señor, su sabiduría no tiene medida.
6Yahvé sostiene a los humildes, abate por tierra a los impíos.
7Cantad a Yahvé dándole gracias, tañed la cítara en honor de nuestro Dios:
8El que cubre de nubes los cielos, el que dispensa lluvia a la tierra, y llena de hierba las montañas, de plantas para el uso del hombre * ;
9el que dispensa alimento al ganado, a las crías de cuervo cuando graznan.
10No se deleita en el brío del caballo, ni se complace en los músculos del hombre.
11Yahvé se complace en sus adeptos * , en los que esperan en su amor.
12¡Celebra a Yahvé, Jerusalén, alaba a tu Dios, Sión * !,
13que refuerza los cerrojos de tus puertas y bendice en tu interior a tus hijos;
14que concede prosperidad a tu territorio y te sacia con flor de harina.
15Que envía a la tierra su mensaje, y su palabra * corre a toda prisa.
16Que distribuye la nieve como lana y esparce la escarcha cual ceniza.
17Arroja su hielo como migajas, ante su frío el agua se congela.
18Envía su palabra y se derrite, sopla el viento y fluye el agua.
19Revela a Jacob sus palabras, sus preceptos y normas a Israel:
20no hizo tal con ninguna nación, ni una sola de sus normas conoció * .