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Salmos 119

Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)

1(118) Alef. Dichosos los que caminan rectamente, los que proceden en la ley de Yahvé.

2Dichosos los que guardan sus preceptos, los que lo buscan de todo corazón;

3los que, sin cometer iniquidad, andan por sus caminos.

4Tú promulgaste tus ordenanzas, para que sean guardadas cabalmente.

5¡Ojalá mis caminos estén firmes para poder guardar tus preceptos!

6No me veré entonces defraudado al mirar todos tus mandamientos.

7Te daré gracias con toda sinceridad cuando aprenda tus justas normas.

8Quiero observar tus preceptos, no me abandones del todo.

9Bet. ¿Cómo purificará el joven su conducta? Observando tu palabra.

10Te busco de todo corazón, no me desvíes de tus mandatos.

11En el corazón guardo tu promesa, para no pecar contra ti.

12¡Bendito seas, Yahvé, enséñame tus preceptos!

13Con mis labios he contado lo que dispone tu boca.

14Me recreo cumpliendo tus dictámenes más que en toda riqueza.

15Tus ordenanzas quiero meditar y fijarme en tu forma de actuar.

16Me deleito en tus preceptos, no olvido tu palabra.

17Guímel. Favorece a tu siervo y viviré * , y así guardaré tu palabra.

18Abre mis ojos y contemplaré las maravillas de tu ley.

19Soy un forastero en la tierra, no me ocultes tus mandamientos.

20Me consumo todo deseando tus normas en todo tiempo.

21Tú has increpado a los soberbios * , ¡malditos los que se apartan de tus mandatos!

22Aleja de mí * oprobio y menosprecio, porque he guardado tus dictámenes.

23Aunque los nobles deliberen contra mí, tu siervo medita en tus preceptos.

24Tus dictámenes hacen mis delicias, tus preceptos * son mis consejeros.

25Dálet. Estoy abatido en el polvo, hazme vivir por tu palabra.

26Te conté mi vida y me respondiste, enséñame tus preceptos.

27Indícame el camino hacia tus mandatos y meditaré en todas tus maravillas.

28Me deshago en lágrimas por la pena, sosténme conforme a tu palabra.

29Aléjame del camino de la mentira y dame la gracia de tu ley.

30He escogido el camino de la lealtad, me conformo a tus disposiciones.

31Me mantengo adherido a tus preceptos, no me confundas, Yahvé.

32Recorro el camino de tus mandatos, pues tú dilatas mi corazón.

33He. Enséñame, Yahvé, el camino de tus preceptos, lo quiero recorrer como recompensa * .

34Dame inteligencia * para guardar tu ley y observarla de todo corazón.

35Llévame por la senda de tus mandatos, que en ella me siento complacido.

36Inclina mi corazón a tus dictámenes, y no a ganancias injustas.

37Aparta mis ojos de la vanidad, hazme vivir por tu palabra * .

38Mantén a tu siervo tu promesa, que conduce a tu temor.

39Apártame el oprobio que me espanta, pues son buenas tus decisiones.

40Mira que anhelo tus ordenanzas, hazme vivir por tu justicia.

41Vau. ¡Llegue a mí tu amor, Yahvé, tu salvación, conforme a tu promesa!

42Y daré respuesta al que me insulta, porque confío en tu palabra.

43No apartes de mi boca la palabra veraz * , pues tengo esperanza en tus mandamientos.

44Observaré sin descanso tu ley, para siempre jamás.

45Y andaré por camino anchuroso, pues voy buscando tus ordenanzas * .

46De tus dictámenes hablaré ante los reyes, y no tendré que avergonzarme.

47Me deleitaré en tus mandatos, que amo muchísimo.

48Tiendo mis manos hacia ti, medito en todos tus preceptos.

49Zain. Recuerda la palabra dada a tu siervo, de la que has hecho mi esperanza.

50Éste es mi consuelo en mi miseria: que me da vida tu promesa.

51Los soberbios me insultan hasta el colmo, pero yo no me aparto de tu ley.

52Me acuerdo de tus normas de antaño, oh Yahvé, y me consuelo.

53Me arrebata el furor por los malvados, que abandonan tu ley.

54Tus preceptos son cantares para mí en mi mansión de forastero.

55Por la noche me acuerdo de tu nombre, Yahvé, quiero guardar tu ley.

56Ésta es mi tarea: guardar tus ordenanzas.

57Jet. Mi porción es Yahvé. He decidido guardar tus palabras.

58Busco con anhelo tu favor, tenme piedad por tu promesa.

59He examinado mis caminos y vuelvo mis pasos a tus dictámenes.

60Me doy prisa, sin tardar, en observar tus mandamientos.

61Me envuelven las redes de los malvados, pero yo no olvido tu ley.

62Me levanto a medianoche a darte gracias, por la justicia de tus normas.

63Amigo soy de los que te respetan y observan tus ordenanzas.

64De tu amor, Yahvé, está llena la tierra, enséñame tus preceptos.

65Tet. Has sido generoso con tu siervo, oh Yahvé, conforme a tu palabra.

66Enséñame cordura y sabiduría, pues tengo fe en tus mandamientos.

67Antes de humillarme, me descarriaba, pero ahora cumplo tu palabra.

68Tú, que eres bueno y bienhechor, enséñame tus preceptos.

69Los soberbios me enredan con mentiras, pero guardo tus ordenanzas de corazón.

70Como de grasa se embota su corazón, pero yo me deleito en tu ley.

71Considero un bien ser humillado, para así aprender tus preceptos.

72Considero un bien la ley de tu boca, más que miles de monedas de oro y de plata.

73Yod. Tus manos me han hecho y me han formado, instrúyeme para aprender tus mandamientos.

74Los que te respetan me miran alegres, porque sé esperar en tu palabra.

75Sé, Yahvé, que son justas tus decisiones, que tú me humillas con lealtad.

76Que tu amor sea mi consuelo, según prometiste a tu siervo.

77Que me alcance tu ternura y viviré, porque tu ley es mi delicia.

78Queden confundidos los soberbios que me calumnian, pero yo medito en tus ordenanzas.

79Vuélvanse hacia mí los que te respetan, los que conocen tus dictámenes.

80Sea mi corazón firme en tus preceptos, para que no quede avergonzado.

81Kaf. Se consume mi ser en pos de tu salvación, espero en tu palabra.

82Se consumen mis ojos en pos de tu promesa * : ¿Cuándo me consolarás?

83Aunque quede como un odre ahumado, no me olvido de tus preceptos.

84¿Cuántos años vivirá aún tu siervo? ¿cuándo juzgarás a mis perseguidores?

85Los soberbios me han cavado fosas, los que van en contra de tu ley.

86Todos tus mandatos son verdad, me persiguen con mentira, ¡ayúdame!

87Poco falta porque me borren de la tierra, pero yo tus ordenanzas no abandono.

88Hazme vivir en nombre de tu amor, y guardaré el dictamen de tu boca.

89Lámed. Tu palabra, Yahvé, para siempre, firme está en los cielos.

90Tu verdad dura por todas las edades, tú asentaste la tierra, que persiste.

91Tu disposición conserva todo hasta hoy, pues todas las cosas están a tu servicio.

92De no haberme deleitado en tu ley, ya habría perecido en mi aflicción.

93Jamás olvidaré tus ordenanzas, con ellas me mantienes en vida.

94Tuyo soy, sálvame, pues busco tus ordenanzas.

95Los malvados me acechan para perderme, pero estoy atento a tus dictámenes.

96En todo lo perfecto he visto límites: ¡Pero qué inmenso tu mandamiento!

97Mem. ¡Oh, cuánto amo tu ley! Todo el día la medito.

98Tu mandato me hace más sabio que mis enemigos, porque es mío para siempre.

99Gano en sagacidad a mis maestros, porque medito tus dictámenes.

100Gano en cordura a los ancianos, porque guardo tus ordenanzas.

101Aparto mis pasos del mal camino, para guardar así tu palabra.

102Nunca me aparto de tus normas, porque así me instruyes tú.

103¡Qué dulce me sabe tu promesa, más que la miel a mi boca!

104Con tus ordenanzas cobro inteligencia, por eso odio la senda del engaño.

105Nun. Tu palabra es antorcha para mis pasos, luz para mi sendero.

106Lo he jurado y he de cumplirlo: guardar tus justas disposiciones.

107Estoy sobremanera humillado, Yahvé, dame la vida conforme a tu palabra.

108Acepta, Yahvé, los votos de mi boca, y hazme ver tu voluntad.

109Mi vida está en mis manos sin cesar * , pero no olvido tu ley.

110Me tienden lazos los malvados, pero no me desvío de tus ordenanzas.

111Tus dictámenes son mi herencia perpetua, ellos son la alegría de mi corazón.

112Inclino mi corazón a cumplir tus preceptos, que son recompensa para siempre.

113Sámek. Aborrezco la doblez y amo en cambio tu ley.

114Tú eres mi escudo y mi refugio, yo espero en tu palabra.

115¡Apartaos de mí, malvados, quiero guardar los mandamientos de mi Dios!

116Sosténme con tu promesa y viviré, no defraudes mi esperanza.

117Sé tú mi apoyo y estaré a salvo, y sin cesar me fijaré en tus preceptos.

118Rechazas a los que se apartan de tu voluntad, que utilizan la mentira en sus cálculos.

119Consideras * escoria a los malvados de la tierra, por eso amo tus dictámenes.

120Tu terror me hace temblar, tengo miedo de tus juicios.

121Ain. Practico derecho y justicia, no me entregues a mis opresores.

122Sal fiador en favor de tu siervo, que no me opriman los soberbios.

123Mis ojos languidecen por tu salvación, por tu promesa de justicia.

124Trata a tu siervo según tu amor, enséñame tus preceptos.

125Soy tu siervo, hazme entender y aprenderé tus dictámenes.

126Ya es hora de actuar, Yahvé * , se ha violado tu ley.

127También yo amo tus mandamientos, más que el oro, que el oro fino.

128También yo me guío * por tus preceptos y aborrezco el camino de la mentira.

129Pe. Tus dictámenes son maravillas, por eso los guardo con ansia.

130Al manifestarse, tus palabras iluminan, dando inteligencia a los sencillos.

131Abro bien mi boca y hondo aspiro, que estoy ansioso de tus mandatos.

132Vuélvete a mí y tenme piedad, como es justo con los que aman tu nombre.

133Afirma mis pasos en tu promesa, que no me domine ningún mal.

134Rescátame de la opresión humana, y yo tus ordenanzas guardaré.

135Haz brillar tu rostro sobre tu siervo, y enséñame tus preceptos.

136Ríos de lágrimas vierten mis ojos, porque no se guarda tu ley.

137Sade. ¡Justo eres, Yahvé, y rectos tus juicios!

138Con justicia impones tus dictámenes, con colmada fidelidad.

139Mi celo * me consume, pues mis adversarios olvidan tus palabras.

140Tu promesa es pura en extremo, y tu siervo la ama.

141Pequeño soy y despreciado, mas no olvido tus ordenanzas.

142Justicia eterna es tu justicia, verdad es tu ley.

143Aunque me alcancen angustia y opresión, tus mandamientos hacen mis delicias.

144Justicia eterna son tus dictámenes, dame entendimiento y viviré.

145Qof. Invoco de corazón, respóndeme, Yahvé, y guardaré tus preceptos.

146Yo te invoco, sálvame, y guardaré tus dictámenes.

147Me adelanto a la aurora y pido auxilio, espero en tu palabra.

148Mis ojos se adelantan a las vigilias nocturnas, a fin de meditar en tu promesa.

149Por tu amor, Yahvé, escucha mi voz, dame vida conforme a tus juicios.

150Se acercan a la infamia mis perseguidores * , se alejan de tu ley.

151Tú estás cerca, Yahvé, tus mandamientos son verdad.

152Hace tiempo que sé de tus dictámenes, que tú estableciste para siempre.

153Reš. Mira mi aflicción y líbrame, que yo no olvido tu ley.

154Defiende mi causa, rescátame, dame vida conforme a tu promesa.

155Lejos de los malvados tu salvación, pues no buscan tus preceptos.

156Grande es tu ternura, Yahvé, dame vida conforme a tus juicios.

157Muchos son mis enemigos y adversarios, pero yo no me aparto de tus dictámenes.

158Veo a los traidores y me disgusta que no guarden tu promesa.

159Pero yo amo tus ordenanzas, Yahvé, dame la vida por tu amor.

160El conjunto de tu palabra es la verdad, tus rectos juicios duran por siempre.

161Šin. Unos príncipes me persiguen sin razón, mas mi corazón teme tus palabras.

162Yo me regocijo en tu promesa como quien halla un gran botín.

163Abomino y detesto la mentira, pero amo en cambio tu ley.

164Siete veces al día te alabo, por la rectitud de tus juicios.

165Rebosan paz los que aman tu ley, ningún contratiempo los hace tropezar.

166Espero tu salvación, Yahvé, y cumplo tus mandamientos.

167Aspiro a guardar tus dictámenes, los amo sobremanera.

168Guardo tus ordenanzas y dictámenes, tienes presente todos mis caminos.

169Tau. Llegue mi grito ante ti, Yahvé, por tu palabra hazme comprender.

170Llegue mi súplica a tu presencia, líbrame por tu promesa.

171Mis labios proclaman tu alabanza, pues tú me enseñas tus preceptos.

172Mi lengua proclama tu promesa, pues justos son tus mandamientos.

173Acuda tu mano en mi socorro, pues he elegido tus ordenanzas.

174Anhelo tu salvación, Yahvé, tu ley hace mis delicias.

175Que mi ser viva para alabarte, que tus disposiciones me ayuden.

176Me he descarriado como oveja * , ven en busca de tu siervo. No, no olvido tus mandamientos.

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