Salmos 102
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1(101) Oración del afligido que, en su angustia, derrama su llanto ante Yahvé. [[2]] Escucha, Yahvé, mi oración, llegue mi grito hasta ti;
2[[3]] no ocultes de mí tu rostro el día de la angustia; tiende hacia mí tu oído, ¡responde presto el día en que te invoco!
3[[4]] Pues mis días como humo se disipan, mis huesos calientan como brasas;
4[[5]] mi corazón se seca como heno segado, hasta me olvido de comer mi pan;
5[[6]] agotado de tanto sollozar, mis huesos se pegan a mi piel.
6[[7]] Me parezco al búho del páramo, estoy como lechuza entre ruinas;
7[[8]] de continuo me desvelo y gimo * cual solitario pájaro en tejado;
8[[9]] todo el día me insultan mis enemigos, los que me alaban maldicen por mi nombre * .
9[[10]] Ceniza como en vez de pan, mezclo mi bebida con lágrimas,
10[[11]] debido a tu cólera y tu enojo, pues me alzaste y luego me tiraste.
11[[12]] Mis días declinan como sombra, me voy secando como el heno.
12[[13]] Pero tú, Yahvé, reinas por siempre, tu memoria alcanza de edad en edad.
13[[14]] Te alzarás, compadecido de Sión, que es tiempo de apiadarte de ella (porque se ha cumplido el plazo).
14[[15]] Tus siervos aman sus piedras, sienten compasión de sus ruinas.
15[[16]] Temerán las naciones el nombre de Yahvé, todos los reyes de la tierra tu gloria;
16[[17]] cuando Yahvé reconstruya Sión y aparezca lleno de esplendor,
17[[18]] se volverá a la oración del despojado, su oración no despreciará.
18[[19]] Quedará esto escrito para la edad futura, y un pueblo renovado alabará a Yahvé:
19[[20]] se ha inclinado desde su santa altura, desde el cielo ha mirado a la tierra,
20[[21]] para escuchar el suspiro del cautivo, para librar a los que aguardan la muerte.
21[[22]] Para proclamar en Sión el nombre de Yahvé, y su alabanza en Jerusalén;
22[[23]] cuando a una se congreguen los pueblos y los reinos para servir a Yahvé.
23[[24]] Él ha agotado mi fuerza por el camino, ha reducido el número de mis días.
24[[25]] Me dije: ¡Dios mío, en la mitad de mis días no me lleves, tú, que vives por generaciones!
25[[26]] Desde antiguo fundaste la tierra, los cielos son obra de tus manos;
26[[27]] ellos pasan, mas tú permaneces, todos como ropa se desgastan, serán como vestido que se muda.
27[[28]] Mas tú eres el mismo, no tienen fin tus años.
28[[29]] Los hijos de tus siervos tendrán una morada, su descendencia subsistirá en tu presencia.