Romanos 15
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1Nosotros, los fuertes, debemos sobrellevar las flaquezas de los débiles, y no buscar lo que nos agrada.
2Que cada uno de nosotros trate de agradar a su prójimo buscando su bien y su madurez en la fe.
3Pensemos que tampoco Cristo buscó su propio agrado; antes bien, como dice la Escritura: Los ultrajes de los que te ultrajaron cayeron sobre mí .
4En efecto, todo cuanto fue escrito en el pasado se escribió para nuestra formación, para que, con la paciencia y el consuelo que dan las Escrituras, conservemos la esperanza.
5Y que el Dios de la paciencia y del consuelo os conceda compartir entre vosotros los mismos sentimientos * , siguiendo a Cristo Jesús,
6para que unánimes, a una voz, alabéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo.
7Por tanto, acogeos mutuamente como os acogió Cristo para gloria de Dios.
8Pues afirmo que Cristo se puso al servicio de los circuncisos para manifestar que Dios es veraz, es decir, para dar cumplimiento a las promesas hechas a los patriarcas,
9y para que los gentiles alabasen a Dios por su misericordia * , como dice la Escritura: Por eso te bendeciré entre los gentiles y ensalzaré tu nombre .
10Y en otro lugar: Gentiles, regocijaos juntamente con su pueblo ;
11y también: Alabad, naciones todas, al Señor y cántenle himnos todos los pueblos .
12Y a su vez Isaías dice: Aparecerá el retoño de Jesé, el que se levanta para imperar sobre las naciones. En él pondrán las naciones su esperanza .
13Que el Dios de la esperanza os colme del gozo y la paz que da la fe, hasta rebosar de esperanza por la fuerza del Espíritu Santo * .
14Por mi parte, estoy persuadido, hermanos míos, de que también vosotros estáis llenos de buenas disposiciones, henchidos de todo conocimiento y capacitados también para amonestaros unos a otros.
15Sin embargo, en algunos pasajes de esta carta os he escrito * con cierto atrevimiento, como para recordaros lo que sin duda no habéis olvidado. Pero lo he hecho en virtud de la misión que Dios me ha confiado:
16ser para los gentiles ministro de Cristo Jesús, ejerciendo el sagrado oficio * del Evangelio de Dios, para hacer de los gentiles una ofrenda agradable, santificada por el Espíritu Santo.
17Tengo motivos, pues, para sentirme orgulloso ante Dios en nombre de Cristo Jesús.
18Pues no me atreveré a hablar de cosa alguna que Cristo no haya realizado por medio de mí para conseguir que los gentiles reconozcan a Dios. Y lo he realizado de palabra y de obra,
19con el concurso de señales y prodigios y de la fuerza del Espíritu de Dios, de modo que he podido dar cumplimiento al Evangelio de Cristo desde Jerusalén y su comarca hasta Iliria * .
20Así que considero honroso no haber anunciado el Evangelio sino allí donde el nombre de Cristo no era aún conocido, para no construir sobre los cimientos que otros habían puesto;
21antes bien, como dice la Escritura: Los que ningún anuncio recibieron de él, le verán, y los que nada oyeron, comprenderán .
22Ésa ha sido la razón que siempre * me ha impedido llegar hasta vosotros.
23Mas ahora, no teniendo ya campo de acción en estas regiones * , y deseando vivamente desde hace muchos años ir donde vosotros,
24espero veros cuando pase camino de España, adonde espero que me encaminéis, después de haber disfrutado un poco de vuestra compañía.
25Pero de momento tengo que ir a Jerusalén para llevar ayuda a los santos,
26pues Macedonia y Acaya tuvieron a bien hacer una colecta en favor de los pobres de entre los santos de Jerusalén.
27Les pareció bien, porque era su obligación; pues si los de Jerusalén han compartido con los gentiles sus bienes espirituales, bien está que éstos, a su vez, sirvan a aquellos con sus bienes temporales.
28Así que, una vez terminado este asunto, y entregado oficialmente * el fruto de la colecta, partiré para España, pasando antes a veros.
29Y bien sé que, cuando vaya donde vosotros, lo haré con la plenitud de las bendiciones de Cristo.
30Os suplico, hermanos, por nuestro Señor Jesucristo y por el amor del Espíritu Santo, que acompañéis mi lucha con vuestras oraciones, rogando a Dios por mí * ,
31para que me vea libre de los incrédulos de Judea y sea bien recibida por los santos la ayuda que llevo a Jerusalén;
32y también para que pueda llegar con alegría donde vosotros, si Dios quiere, y disfrutar allí de algún descanso.
33El Dios de la paz sea con todos vosotros. Amén.