Jueces 2
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1El Ángel de Yahvé * subió de Guilgal a Betel * y dijo: «Yo os hice subir de Egipto y os introduje en la tierra que había prometido con juramento a vuestros padres. Os dije que jamás rompería mi alianza con vosotros,
2pero que vosotros no debíais pactar con los habitantes de este país, sino que teníais que destruir sus altares. Pero no habéis escuchado mi voz. ¿Por qué habéis hecho esto?
3Por eso os digo que no los arrojaré de vuestra presencia; serán vuestros opresores * , y sus dioses una trampa para vosotros.»
4Así que el Ángel de Yahvé hubo dicho estas palabras a todos los israelitas, el pueblo se puso a llorar a gritos.
5Llamaron a aquel lugar Bojín * , y ofrecieron allí sacrificios a Yahvé.
6Cuando Josué despidió al pueblo, los israelitas se volvieron cada uno a su heredad, para ocupar la tierra.
7El pueblo sirvió a Yahvé en vida de Josué y de los ancianos que le sobrevivieron y que habían sido testigos de todas las grandes hazañas que Yahvé había hecho a favor de Israel.
8Josué, hijo de Nun, siervo de Yahvé, murió a la edad de ciento diez años.
9Lo enterraron en el término de su heredad, en Timnat Jeres, en la montaña de Efraín, al norte del monte Gaás.
10También aquella generación fue a reunirse con sus padres y les sucedió otra generación que no conocía a Yahvé ni lo que había hecho por Israel * .
11Entonces los israelitas hicieron lo que desagradaba a Yahvé, dando culto a los Baales.
12Abandonaron a Yahvé, el Dios de sus antepasados, que los había sacado de la tierra de Egipto, y siguieron a otros dioses de los pueblos de alrededor. Se postraron ante ellos e irritaron así a Yahvé;
13abandonaron a Yahvé y dieron culto a Baal y a las Astartés * .
14Entonces se encolerizó Yahvé contra Israel. Los entregó en manos de salteadores que los despojaron, los dejó vendidos en manos de los enemigos de alrededor y no pudieron ya sostenerse ante sus enemigos.
15En todas sus campañas la mano de Yahvé intervenía contra ellos para hacerles daño, como Yahvé se lo tenía dicho y jurado. Los puso así en gran aprieto.
16Entonces Yahvé hizo surgir jueces * que los salvaron de la mano de los que los saqueaban.
17Pero tampoco a sus jueces los escuchaban. Se prostituyeron * siguiendo a otros dioses y postrándose ante ellos. Se desviaron muy pronto del camino que habían seguido sus padres, que atendían a los mandamientos de Yahvé; no los imitaron.
18Cuando Yahvé les suscitaba jueces, Yahvé estaba con el juez y los salvaba de la mano de sus enemigos mientras vivía el juez, porque Yahvé se conmovía de los gemidos que proferían ante los que los maltrataban y oprimían.
19Pero cuando moría el juez, volvían a corromperse más todavía que sus padres, yéndose tras de otros dioses, dándoles culto y postrándose ante ellos, sin renunciar en nada a las prácticas y a la conducta obstinada de sus padres.
20Se encolerizó Yahvé contra el pueblo de Israel y dijo: «Ya que este pueblo ha quebrantado la alianza que prescribí a sus antepasados y no ha escuchado mi voz,
21tampoco yo arrojaré en adelante de su presencia a ninguno de los pueblos que dejó Josué cuando murió.»
22Era para probar con ellos a Israel, a ver si seguían o no los caminos de Yahvé, como los habían seguido sus antepasados.
23Yahvé dejó en paz a estos pueblos, en vez de expulsarlos enseguida, y no los entregó en manos de Josué.