Juan 2
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1Tres días después * se celebraba una boda en Caná de Galilea, y estaba allí la madre de Jesús * .
2Fueron invitados también a la boda Jesús y sus discípulos.
3Al quedarse sin vino, por haberse acabado el de la boda, le dijo a Jesús su madre: «No tienen vino.»
4Jesús le respondió: «¿Qué tengo yo contigo * , mujer * ? Todavía no ha llegado mi hora * .»
5Pero su madre dijo a los sirvientes: «Haced lo que él os diga.»
6Había allí seis tinajas de piedra, destinadas a las purificaciones de los judíos, de dos o tres medidas cada una.
7Jesús les dijo: «Llenad las tinajas de agua.» Ellos las llenaron hasta arriba.
8«Sacadlo ahora —les dijo— y llevadlo al maestresala.» Ellos lo llevaron.
9Cuando el maestresala probó el agua convertida en vino, como ignoraba de dónde era (los sirvientes, los que habían sacado el agua, sí que lo sabían), llamó al novio
10y le dijo: «Todos sirven primero el vino bueno, y cuando ya están bebidos, el inferior. Tú, en cambio, has reservado el vino bueno hasta ahora.»
11Éste fue el comienzo de los signos que realizó Jesús, en Caná de Galilea * ; así manifestó su gloria y creyeron en él sus discípulos.
12Después bajó a Cafarnaún con su madre, sus hermanos y sus discípulos * , pero no se quedaron allí muchos días.
13Se acercaba la Pascua de los judíos y Jesús subió a Jerusalén.
14Y encontró en el Templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas en sus puestos.
15Entonces hizo un látigo con cuerdas, echó a todos fuera del Templo, con las ovejas y los bueyes, desparramó el dinero de los cambistas y les volcó las mesas;
16y dijo a los vendedores de palomas: «Quitad esto de aquí. No convirtáis la casa de mi Padre en un mercado.»
17Sus discípulos se acordaron de que estaba escrito: El celo por tu casa me devorará .
18Los judíos entonces le dijeron: «¿Qué signo puedes darnos que justifique que puedes obrar así?»
19Jesús les respondió: «Destruid este santuario y en tres días lo levantaré * .»
20Los judíos le contestaron: «Cuarenta y seis años se ha tardado en construir este santuario * , ¿y tú lo vas a levantar en tres días?»
21Pero él hablaba del santuario de su cuerpo.
22Cuando fue levantado de entre los muertos, se acordaron sus discípulos de esto que había dicho, y creyeron en la Escritura y en las palabras que había pronunciado Jesús.
23Mientras estuvo en Jerusalén, por la fiesta de la Pascua, muchos creyeron en su nombre al ver los signos que realizaba.
24Pero Jesús no se confiaba a ellos, porque los conocía a todos;
25y no necesitaba que alguien le dijera cómo son las personas, pues él conocía lo que hay en el ser humano.