Job 29
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1Continuó Job con su discurso y dijo:
2¡Si pudiera recuperar el tiempo pasado, los días en que Dios me protegía,
3cuando su lámpara brillaba sobre mi cabeza y a su luz caminaba en tinieblas,
4tal como era en los días de mi otoño, cuando Dios protegía * mi tienda,
5cuando aún Shaddai me acompañaba y todos mis hijos me rodeaban,
6cuando bañaba mis pies en leche y la roca destilaba arroyos de aceite.
7Si salía a la puerta de la villa o instalaba mi asiento en la plaza,
8los jóvenes al verme se apartaban, los ancianos se ponían de pie.
9Los notables dejaban de hablar y ponían la mano en su boca,
10cesaba la voz de los jefes, se pegaba su lengua al paladar.
11Quien me oía, me daba la enhorabuena, quien me veía, se ponía de mi parte,
12pues yo libraba al pobre en apuros, al huérfano privado de ayuda.
13El descarriado me bendecía, a las viudas devolvía la alegría.
14La justicia era la ropa que vestía, el derecho, mi manto y mi turbante.
15Yo era ojos para el ciego, yo era pies para el cojo,
16yo era padre de los pobres, abogado del desconocido.
17Rompía los colmillos del inicuo, le arrancaba la presa de los dientes.
18Me decía: «Cuando muera en mi nido, alargaré mis días como el Fénix * ,
19con mis raíces a merced del agua, con el rocío durmiendo en mis ramas.
20Recobrará vigor mi dignidad, mi arco * se afianzará en mi mano».
21* Me escuchaban todos expectantes, en silencio para oír mi consejo.
22Me callaba y nadie replicaba, gota a gota sorbían mis palabras;
23me esperaban como a lluvia temprana, recibían la lluvia boquiabiertos.
24Si yo les sonreía, apenas lo creían, de mi rostro no perdían un gesto de favor.
25Me ponía al frente marcando el camino, como rey instalado entre sus tropas, a mi gusto los guiaba por doquier * .