Isaías 6
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1El año de la muerte del rey Ozías * vi al Señor sentado en un trono excelso y elevado, y sus haldas llenaban el templo * .
2Unos serafines * se mantenían erguidos por encima de él; cada uno tenía seis alas: con un par se cubrían la faz * , con otro par se cubrían los pies * , y con el otro par aleteaban.
3Uno a otro se gritaban: «Santo, santo, santo * , Yahvé Sebaot: llena está toda la tierra de su gloria.»
4Se conmovieron los quicios y los dinteles a la voz de los que clamaban, y el templo se llenó de humo * .
5Yo me dije: «¡Ay de mí, estoy perdido, pues soy un hombre de labios impuros y vivo entre gente de labios impuros; y he visto con mis propios ojos al rey Yahvé Sebaot!»
6Entonces voló hacia mí uno de los serafines con una brasa en la mano, que con las tenazas había tomado de sobre el altar,
7y tocó mi boca diciendo: «Como esto ha tocado tus labios * , se ha retirado tu culpa, tu pecado está expiado.»
8Y percibí la voz del Señor que decía: «¿A quién enviaré?, ¿quién irá de nuestra parte?» Dije: «Yo mismo: envíame * .»
9Respondió: «Ve y di a ese pueblo: ‘Escuchad bien, pero no entendáis; ved bien, pero no comprendáis.’
10Embota el corazón de ese pueblo, endurece sus oídos y ciega sus ojos, no sea que acabe viendo y oyendo, que su mente recapacite, y se convierta y se le cure * .»
11Yo pregunté: «¿Hasta dónde, Señor * ?» Respondió: «Hasta que se vacíen las ciudades y queden sin habitantes, las casas sin hombres, la campiña desolada,
12y haya alejado Yahvé a las gentes, y cunda el abandono dentro del país.
13Si queda una décima parte, volverá a ser devastada, como una encina o un roble, tras cuya tala queda un tocón: semilla santa será su tocón * .»