Isaías 50
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1Esto dice Yahvé: ¿Dónde está esa carta de divorcio que diga que repudié a vuestra madre?, o ¿a cuál de mis acreedores os vendí * ? ¡Por vuestras culpas fuisteis vendidos, a causa de todas vuestras rebeldías fue repudiada vuestra madre!
2¿Por qué cuando vengo no hay nadie, y cuando llamo no hay quien responda? ¿Es corta mi mano para rescatar, o quizá no tengo vigor para salvar? Pues con un solo gesto seco el mar y convierto los ríos en desierto: sus peces se pudren por falta de agua y mueren sus bestias de sed.
3Yo visto los cielos de crespón y los cubro de sayal de luto * .
4El Señor Yahvé me ha dado una lengua avezada, que sabe decir al cansado palabras de aliento. Muy temprano despierta mi oído para escuchar, como los discípulos.
5El Señor Yahvé me ha abierto el oído, y no me resistí, ni me hice atrás.
6Ofrecí mi espalda a los golpes, mi cara a los que mesaban mi barba. Y no hurté mi rostro a insultos y salivazos * .
7Pero el Señor Yahvé me ayuda, por eso no sentía los insultos; y ofrecí mi cara como el pedernal, sabiendo que no quedaría defraudado.
8Cerca está el que me justifica: ¿quién disputará conmigo? Presentémonos juntos: ¿quién es mi demandante?, ¡que se llegue a mí!
9Si el Señor Yahvé me ayuda, ¿quién podrá condenarme? ¡Todos ellos se gastarán como la ropa, la polilla los irá devorando!
10Quien de entre vosotros tema a Yahvé que escuche la voz de su Siervo. Quien ande a oscuras, sin claridad, que confíe en el nombre de Yahvé y se apoye en su Dios * .
11Si vosotros todos sois brasas y andáis encendiendo * teas, id a la lumbre de vuestro fuego, de las brasas que habéis encendido. Esto os vendrá de mi mano: yaceréis entre tormentos.