Génesis 27
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›Guarda este contenido en tu perfil
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1Isaac había envejecido y ya no veía bien por tener debilitados sus ojos. Un día llamó a Esaú, su hijo mayor, y le dijo: «¡Hijo mío!» Él respondió: «¿Qué deseas?»
2«Mira —dijo—, me he hecho viejo e ignoro el día de mi muerte.
3Así que toma tus saetas, tu aljaba y tu arco; sal al campo y me cazas alguna pieza.
4Luego me haces un guiso suculento, como a mí me gusta, y me lo traes para que lo coma, a fin de bendecirte antes de morir.» —
5Pero Rebeca estaba escuchando la conversación de Isaac con su hijo Esaú.— Esaú salió al campo a cazar alguna pieza para su padre.
6Entonces Rebeca dijo a su hijo Jacob: «Acabo de oír a tu padre hablando con tu hermano Esaú. Le estaba diciendo
7que le trajera caza y le hiciera un guiso suculento para comerlo, y después bendecirle delante de Yahvé antes de morir.
8Pues bien, hijo mío, haz caso de mi recomendación.
9Ve al rebaño y tráeme de allí dos cabritos hermosos. Yo haré con ellos un guiso suculento para tu padre, como a él le gusta.
10Después se lo presentas a tu padre para que se lo coma, y luego te bendiga antes de morir.»
11Jacob contestó a su madre Rebeca: «¡Pero si mi hermano Esaú es velludo, y yo soy lampiño!
12¡A ver si me palpa mi padre y le parece que estoy mofándome de él! ¡Entonces me habré buscado una maldición en vez de una bendición!»
13Dícele su madre: «¡Que caiga sobre mí tu maldición, hijo mío! Tú obedéceme y basta; ve y me los traes.»
14Jacob fue a buscarlos y los llevó a su madre, que hizo un guiso suculento, como le gustaba a su padre.
15Después tomó Rebeca ropas de Esaú, su hijo mayor, las más preciosas que tenía en casa, y vistió con ellas a Jacob, su hijo pequeño.
16Luego, con las pieles de los cabritos le cubrió las manos y la parte lampiña del cuello,
17y puso el guiso y el pan que había hecho en las manos de su hijo Jacob.
18Éste entró adonde su padre y dijo: «¡Padre!» Él respondió: «Aquí estoy; ¿quién eres, hijo?»
19Jacob dijo a su padre: «Soy tu primogénito Esaú. He hecho como dijiste. Anda, levántate, siéntate y come de mi caza, para que me bendigas.»
20Dice Isaac a su hijo: «¡Qué listo has andado en hallarla, hijo!» Respondió: «Sí; es que Yahvé, tu Dios, me la puso delante * .»
21Dice Isaac a Jacob: «Acércate, que te palpe, hijo, a ver si realmente eres o no mi hijo Esaú.»
22Jacob se acercó a su padre Isaac, que lo palpó y dijo: «La voz es la de Jacob, pero las manos son las manos de Esaú.»
23Y no lo reconoció, porque sus manos estaban velludas, como las de su hermano Esaú. Luego se dispuso a bendecirlo.
24Dijo, pues: «¿Eres tú realmente mi hijo Esaú?» Respondió: «El mismo.»
25Dijo entonces: «Acércamelo, que coma de la caza, hijo, para que pueda bendecirte.» Le acercó la caza y comió; le trajo también vino, y bebió.
26Luego le dice su padre Isaac: «Acércate y bésame, hijo.»
27Él se acercó y le besó, y al aspirar Isaac el aroma de sus ropas, lo bendijo diciendo * : «Es el aroma de mi hijo como el aroma de un campo que ha bendecido Yahvé.
28¡Pues que Dios te dé el rocío del cielo y la grosura de la tierra, cantidad de trigo y mosto!
29Que te sirvan pueblos y te veneren naciones, sé señor de tus hermanos y que te veneren los hijos de tu madre. ¡Quien te maldijere, maldito sea, y quien te bendijere, sea bendito!»
30Así que hubo concluido Isaac de bendecir a Jacob, y justo cuando acababa de salir Jacob de la presencia de su padre Isaac, llegó su hermano Esaú de su cacería.
31Preparó también él un guiso suculento y, llevándoselo a su padre, le dijo: «Levántate, padre, y come de la caza de tu hijo, para que puedas bendecirme.»
32Le dice su padre Isaac: «¿Quién eres tú?» Contestó: «Soy tu hijo primogénito, Esaú.»
33A Isaac le entró un temblor fuerte, y dijo: «Pues entonces, ¿quién es uno que ha cazado una pieza y me la ha traído? Porque de hecho yo he comido antes que tú vinieses, y le he bendecido, y bendito está * .»
34Al oír Esaú las palabras de su padre, lanzó un grito agudo y amargo, y dijo a su padre: «¡Bendíceme también a mí, padre mío!»
35Le respondió: «Ha venido astutamente tu hermano y se ha llevado tu bendición.»
36Dijo Esaú: «Con razón se llama Jacob, pues me ha suplantado dos veces: se llevó mi primogenitura y ahora se ha llevado mi bendición * .» Y añadió: «¿No has reservado alguna bendición para mí?»
37Respondió Isaac a Esaú: «Pues le he establecido como señor tuyo, le he dado por siervos a todos sus hermanos. Además le he abastecido de trigo y vino. Entonces, ¿qué puedo hacer por ti, hijo mío?»
38Dijo Esaú a su padre: «¿Es que tu bendición es única, padre mío? ¡Bendíceme también a mí, padre mío!» Isaac guardó silencio * y Esaú alzó la voz y rompió a llorar.
39Su padre Isaac le dijo por respuesta * : «Lejos de la grosura de la tierra será tu morada, y lejos del rocío que baja del cielo.
40De tu espada vivirás y a tu hermano servirás. Mas luego, cuando te hagas libre, partirás su yugo de sobre tu cerviz * .»
41Esaú se enemistó con Jacob a causa de la bendición que le había dado su padre. Se dijo Esaú: «Se acercan ya los días del luto por mi padre. Entonces mataré a mi hermano Jacob.»
42Al enterarse Rebeca de las palabras de Esaú, su hijo mayor, mandó llamar a Jacob, su hijo pequeño, y le dijo: «Mira, tu hermano Esaú va a vengarse de ti matándote.
43Ahora, pues, hijo mío, hazme caso: avíate y huye a Jarán, a donde mi hermano Labán,
44y te quedas con él una temporada, hasta que se calme la cólera de tu hermano.
45Cuando se calme la ira de tu hermano contra ti y olvide lo que has hecho, enviaré a que te traigan de allí. ¿Por qué he de perderos a los dos en un mismo día * ?»
46Rebeca dijo a Isaac: «Me da asco vivir al lado de las hijas de Het. Si Jacob toma mujer de las hijas de Het como las que hay por aquí, ¿para qué seguir viviendo?»