Génesis 21
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1Yahvé visitó a Sara, como había dicho, e hizo por ella lo que había prometido.
2Concibió Sara y dio a Abrahán un hijo en su vejez, en el plazo predicho por Dios.
3Abrahán puso el nombre de Isaac al hijo que le había nacido de Sara.
4Abrahán circuncidó a su hijo Isaac a los ocho días, como se lo había mandado Dios.
5Abrahán tenía cien años cuando le nació su hijo Isaac.
6Dijo Sara: «Dios me ha dado de qué reír; todo el que lo oiga reirá conmigo * .»
7Y añadió: «¿Quién le habría dicho a Abrahán que Sara amamantaría hijos?; pues bien, yo le he dado un hijo en su vejez.»
8Creció el niño y fue destetado. Abrahán hizo un gran banquete el día que destetaron a Isaac.
9Cuando vio Sara al hijo que Agar la egipcia había dado a Abrahán jugando * con su hijo Isaac,
10dijo a Abrahán: «Despide a esa criada y a su hijo, pues no va a heredar el hijo de esa criada juntamente con mi hijo, con Isaac.»
11Abrahán lo sintió muchísimo, por tratarse de su hijo,
12pero Dios dijo a Abrahán: «No lo sientas ni por el chico ni por tu criada. Haz caso a Sara en todo lo que te dice, pues, aunque en virtud de Isaac llevará tu nombre una descendencia,
13también del hijo de la criada haré una gran nación, por ser descendiente tuyo.»
14Abrahán se levantó de mañana, tomó pan y un odre de agua y se lo dio a Agar; le puso al hombro el niño y la despidió. Ella se fue y anduvo errante por el desierto de Berseba.
15Como llegase a faltar el agua del odre, echó al niño bajo una mata
16y ella misma fue a sentarse enfrente, a distancia como de un tiro de arco, pues no quería ver morir al niño. Sentada, pues, enfrente, se puso a llorar a gritos.
17Oyó Dios la voz del chico. El Ángel de Dios llamó a Agar desde los cielos y le dijo: «¿Qué te pasa, Agar? No temas, porque Dios ha oído * la voz del chico en donde está.
18¡Arriba!, levanta al chico y tenle de la mano, porque he de convertirle en una gran nación.»
19Entonces abrió Dios los ojos de Agar y vio un pozo de agua. Fue, llenó el odre de agua y dio de beber al chico.
20Dios asistió al chico, que se hizo mayor y habitó en el desierto. Llegó a ser un gran arquero.
21Vivía en el desierto de Parán, y su madre tomó para él una mujer del país de Egipto.
22Por aquel tiempo Abimélec, junto con Picol, capitán de su tropa, dijo a Abrahán: «Dios está contigo en todo lo que haces.
23Ahora, pues, júrame por Dios aquí mismo sin mentir, y tanto a mí como a mis hijos y mis nietos, que la misma benevolencia que he mostrado contigo, la tendrás tú conmigo y con el país donde te hemos recibido como huésped.»
24Abrahán dijo: «Lo juro».
25Entonces Abrahán se quejó a Abimélec con motivo de un pozo que habían usurpado los súbditos de Abimélec.
26Dijo éste: «No sé quién ha hecho eso. Ni tú me lo habías notificado, ni yo había oído nada hasta hoy.»
27Abrahán tomó unas ovejas y vacas, se las dio a Abimélec e hicieron los dos un pacto.
28Abrahán puso siete corderas aparte.
29Dijo Abimélec a Abrahán: «¿Para qué son esas siete corderas que has apartado?»
30Contestó: «Estas siete corderas las vas a aceptar de mi mano, para que me sirvan de testimonio de que yo he excavado este pozo.»
31Por eso se llamó a aquel lugar Berseba, porque allí juraron ambos.
32Hicieron, pues, el pacto en Berseba; luego, levantándose Abimélec y Picol, capitán de su tropa, se volvieron al país de los filisteos.
33Abrahán plantó un tamarisco en Berseba e invocó allí el nombre de Yahvé, Dios eterno.
34Abrahán estuvo residiendo en el país de los filisteos muchos años.