Ezequiel 26
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1El año undécimo, el día primero del mes * , Yahvé me dirigió su palabra en estos términos:
2«Hijo de hombre, Tiro se ha burlado de Jerusalén: ‘Ahí está hecha pedazos la puerta de las naciones; todo ha pasado a mí, su riqueza; está en ruinas * ’.
3Por eso, esto dice el Señor Yahvé: Aquí estoy contra ti, Tiro. Voy a hacer que suban contra ti naciones numerosas, como el mar hace subir sus olas.
4Derruirán las murallas de Tiro y abatirán sus torres. Yo barreré de ella hasta el polvo y la dejaré como roca pelada * .
5Quedará, en medio del mar, como un secadero de redes. Yo mismo lo he dicho —oráculo del Señor Yahvé—: Tiro será presa propicia para el concierto de las naciones.
6Sus hijas * , que están tierra adentro, serán víctimas de la espada. Y sabrán que yo soy Yahvé.
7Pues esto dice el Señor Yahvé: Voy a traer contra Tiro, por el norte, a Nabucodonosor, rey de Babilonia, rey de reyes, con caballos, carros y jinetes, y gran número de tropas * .
8A tus hijas, tierra adentro, las hará caer a espada. Te atacará con torres de asalto, levantará contra ti un terraplén, alzará contra ti un testudo,
9lanzará los golpes de su ariete contra tus murallas; demolerá tus torres con sus máquinas * .
10Sus numerosos caballos te cubrirán de polvo; el estrépito de su caballería, de sus carros y carretas, hará que trepiden tus murallas, cuando él entre por tus puertas, como se entra en una ciudad en la que han abierto brecha;
11los cascos de sus caballos hollarán todas tus calles. Pasará a cuchillo a tu gente, y tus grandiosas estelas se desplomarán en tierra.
12Se llevarán como botín tus riquezas, saquearán tus mercancías, destruirán tus murallas, demolerán tus casas suntuosas. Tus piedras, tus vigas y tus escombros los echarán al fondo de las aguas.
13Yo mismo pondré fin a la armonía de tus canciones; ya no se oirá el son de tus cítaras.
14Te convertiré en roca pelada, quedarás como secadero de redes; no volverás a ser reconstruida, porque yo, Yahvé, he hablado —oráculo del Señor Yahvé—.»
15Esto dice el Señor Yahvé a Tiro: «Al estruendo de tu caída, cuando giman las víctimas y hierva la carnicería dentro de ti, ¿no temblarán las islas * ?
16Bajarán de sus tronos todos los príncipes del mar, se quitarán sus mantos y dejarán sus vestidos recamados; se vestirán de pavor, se sentarán en tierra, temblarán sin parar y quedarán pasmados al verte.
17«Entonarán por ti esta elegía * : ¡Cómo has quedado destruida, desaparecida de los mares, la otrora ciudad famosa! Fuiste poderosa en el mar, con tus habitantes, que infundían el terror en todo el continente * .
18Ahora tiemblan las islas, ahora que presencian tu caída; las islas del mar están aterradas al ver en qué has acabado.
19«Porque esto dice el Señor Yahvé: Cuando yo te convierta en una ciudad en ruinas, como las ciudades despobladas; cuando yo empuje sobre ti el océano y te cubran sus aguas caudalosas,
20entonces te haré bajar a la fosa con los muertos, con la gente de antaño; te haré habitar en el mundo subterráneo (parecido a unas ruinas de antaño), con los que ya han muerto, para que no vuelvas a ser restablecida en la tierra de los vivos * .
21Haré de ti un objeto de espanto, y no existirás más. Te buscarán, pero ya nunca te encontrarán —oráculo del Señor Yahvé—.»