Ezequiel 19
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1«Y tú entona una elegía sobre los príncipes de Israel.
2Dirás: ¿Qué era tu madre? Una leona entre leones; echada entre los leoncillos, criaba a sus cachorros * .
3Crió bien a uno de sus cachorros, que se hizo un león joven; aprendió a desgarrar su presa y devoró hombres.
4Oyeron hablar de él las naciones, que lo atraparon en la fosa que cavaron; con garfios lo llevaron al país de Egipto * .
5Como vio que su espera era fallida, fallida su esperanza, tomó otro de sus cachorros e hizo de él un león joven.
6Andaba éste entre los leones, y se hizo un león joven; aprendió a desgarrar su presa y devoró hombres.
7Derribó sus palacios * , devastó sus ciudades; la tierra y sus habitantes estaban aterrados por su violento rugido.
8Se alzaron contra él las naciones, las provincias circundantes; tendieron sobre él su red y en su fosa quedó preso.
9Lo enjaularon atado con garfios y lo llevaron al rey de Babilonia; en calabozos lo metieron, para que no se oyese más su rugido por los montes de Israel * .
10Tu madre se parecía a una vid * plantada a orillas de las aguas. Era fecunda, exuberante, por la abundancia de agua.
11Tenía ramas fuertes para ser cetros reales; su talla se elevó hasta dentro de las nubes. Era imponente por su altura, por su abundante ramaje.
12Pero ha sido arrancada con furor, tirada por tierra; el viento del este ha agostado su fruto; ha sido rota * , su rama fuerte se ha secado, la ha devorado el fuego.
13Y ahora está plantada en el desierto, en tierra de sequía y de sed.
14Ha salido fuego de su rama, que ha devorado sus sarmientos y su fruto. No volverá a tener su rama fuerte, su cetro real.» Esto es una elegía; y de elegía sirvió.