Eclesiástico (Sirácide) 8
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1No pelees con el poderoso, no sea que caigas en sus manos.
2No disputes con el rico, no sea que te venza con su influencia, porque el oro ha corrompido a muchos y ha pervertido hasta el corazón de reyes.
3No discutas con el charlatán, no eches más leña a su fuego.
4No bromees con el insensato, no sea que insulte a tus padres * .
5No reproches al que se arrepiente del pecado, recuerda que todos somos culpables * .
6No te burles del anciano, pues nosotros también envejecemos.
7No te alegres de la muerte de nadie, recuerda que todos moriremos.
8No desdeñes los discursos de los sabios; ocúpate en meditar sus proverbios, porque de ellos aprenderás la instrucción y el arte de servir a los grandes * .
9No desprecies las historias de los ancianos, que ellos también aprendieron de sus padres * ; de ellos aprenderás a ser prudente y a responder en el momento justo.
10No inflames las brasas del pecador, no sea que te quemes con sus llamas.
11No te encares con el insolente, no sea que te haga caer en la trampa de tus propias palabras.
12No prestes a uno más fuerte que tú; y si le prestas, dalo por perdido.
13No salgas fiador por encima de tus posibilidades; y si lo haces, piensa en cómo pagarás.
14No pongas pleito a un juez, porque sentenciarán a su favor.
15No vayas de viaje con un temerario, no sea que te complique la vida, porque él actuará según su capricho, y a causa de su locura te perderás con él.
16No entables pelea con un violento, ni atravieses con él el desierto, porque para él la vida no tiene valor, y cuando estés indefenso, te matará.
17No pidas consejo a un insensato, porque es incapaz de guardar un secreto.
18Delante de un extraño no hagas nada secreto, porque no sabes lo que inventará después.
19No abras tu corazón a cualquiera, no sea que se aproveche * .