Eclesiástico (Sirácide) 51
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1Te doy gracias, Rey y Señor, te alabo, oh Dios mi salvador, a tu nombre doy gracias.
2Porque fuiste mi protector y mi auxilio, y libraste mi cuerpo de la perdición * , del lazo de una lengua traicionera, de los labios que urden mentiras; frente a mis adversarios fuiste mi auxilio, y me liberaste,
3por tu inmensa misericordia y tu nombre glorioso, de las dentelladas de los que iban a devorarme, de la mano de los que trataban de matarme, de las muchas tribulaciones que he sufrido,
4de las llamas sofocantes que me envolvían, de un fuego que yo no había encendido,
5de las entrañas del abismo, de la lengua impura, de la palabra mentirosa—
6calumnia de una lengua injusta ante el rey—. Yo estaba a punto de morir, mi vida tocaba el abismo profundo;
7por todas partes me asediaban y nadie me auxiliaba, buscaba a alguien que me ayudara y no había nadie.
8Entonces me acordé, Señor, de tu misericordia, y de las obras que siempre has realizado, de que tú sostienes a los que esperan en ti, y los salvas de la mano de enemigos.
9Y desde la tierra elevé mi plegaria, supliqué ser librado de la muerte * .
10Clamé al Señor, padre de mi Señor * : «No me abandones en el día del peligro, cuando mandan los orgullosos y me siento indefenso. Alabaré tu nombre sin cesar, cantaré himnos de acción de gracias.»
11Y mi oración fue escuchada: tú me salvaste de la perdición y me libraste de aquel mal momento.
12Por eso te daré gracias y te alabaré, bendeciré el nombre del Señor * .
13Cuando aún era joven, antes de viajar por el mundo, busqué sinceramente la sabiduría en la oración.
14A la puerta del templo la pedí, y la busqué hasta el último día.
15Cuando floreció como racimo maduro, mi corazón se alegró. Entonces mi pie avanzó por el camino recto, desde mi juventud seguí sus huellas.
16Incliné un poco mi oído y la recibí, y me encontré con una gran enseñanza.
17Gracias a ella he progresado mucho; daré gloria a quien me ha dado la sabiduría * .
18Pues he decidido ponerla en práctica, me he dedicado al bien y no quedaré defraudado * .
19He luchado para obtenerla, he observado la práctica de la ley, he tendido mis manos hacia el cielo y he lamentado haberla ignorado * .
20Hacia ella he orientado mi vida, y en la pureza la he encontrado. Desde el principio me dediqué a ella, por eso no quedaré defraudado * .
21Mis entrañas se conmovieron al buscarla, por eso he hecho una buena adquisición.
22En recompensa el Señor me dio una lengua, y con ella le alabaré.
23Acercaos a mí, los ignorantes, e instalaos en mi escuela de sabiduría.
24¿Por qué os tenéis que privar por más tiempo, si estáis tan sedientos de ella?
25He abierto la boca para decir: Adquiridla sin dinero;
26someted vuestro cuello a su yugo y recibid instrucción: está ahí, a vuestro alcance * .
27Ved personalmente lo poco que he trabajado y qué descanso tan grande he encontrado.
28No escatiméis dinero para recibir instrucción * , pues con ella adquiriréis gran cantidad de oro.
29Alegraos en la misericordia del Señor, no os avergoncéis de su alabanza.
30Realizad vuestras obras antes del momento final y él os dará a su tiempo vuestra recompensa * . [ Firma * : ] Sabiduría de Jesús, hijo de Sirá.