Daniel 8
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1El año tercero del reinado del rey Baltasar * , yo, Daniel, tuve otra visión después de la anterior * .
2Contemplaba en la visión que me encontraba en Susa, plaza fuerte de la provincia de Elam, en la orilla del río Ulay * .
3Levanté la vista y vi un carnero * que estaba en pie junto al río. Tenía dos cuernos; los dos cuernos eran altos, pero uno más que otro, y el más alto había despuntado el último * .
4Vi que el carnero embestía contra el oeste, el norte y el sur. Ninguna bestia podía hacerle frente, nadie escapaba a su poder. Hacía lo que quería y dominaba.
5Estaba todavía reflexionando, cuando vi un macho cabrío * que venía de occidente, recorriendo toda la tierra sin tocar el suelo; el macho cabrío tenía un cuerno magnífico * entre los ojos.
6Llegó hasta el carnero de dos cuernos que yo había visto en pie junto al río y se lanzó contra él con todo el ímpetu de su fuerza.
7Vi cómo se acercaba al carnero y le embestía, enfurecido contra él, rompiéndole los dos cuernos, sin que el carnero tuviera fuerzas para hacerle frente; lo derribó en tierra y lo pisoteó, sin que nadie librara al carnero de su poder.
8El macho cabrío se hizo muy grande y cuando era más fuerte, el cuerno grande se rompió y en su lugar despuntaron otros cuatro orientados a los cuatro puntos cardinales * .
9De uno de ellos salió otro cuerno pequeño * , que creció mucho hacia el sur, hacia el este y hacia la Tierra del Esplendor * .
10Creció hasta alcanzar el ejército del cielo, derribó por tierra una parte del ejército y pisoteó sus estrellas * .
11Llegó incluso hasta el Jefe * del ejército, suprimió el sacrificio perpetuo y socavó los cimientos de su santuario.
12Le entregaron el ejército, en lugar del sacrificio instauró la iniquidad * y tiró por tierra la verdad; y en todo cuanto emprendió tuvo éxito.
13Oí entonces a un santo * que hablaba, y a otro santo que le preguntaba * : «¿Cuánto tiempo durará la visión: el sacrificio perpetuo * , la iniquidad desoladora, el santuario y el ejército pisoteados?»
14El otro respondió: «Dos mil trescientas tardes y mañanas * ; después el santuario será rehabilitado * .»
15Mientras yo, Daniel, contemplaba la visión e intentaba comprenderla, vi de pronto delante de mí a alguien con aspecto humano,
16y oí una voz humana junto al río Ulay, que gritaba: «Gabriel, explícale a éste la visión.»
17Él se acercó a donde yo estaba y, cuando llegó, caí de bruces asustado. Me dijo: «Hombre, debes comprender que la visión se refiere al tiempo final.»
18Mientras me hablaba, yo estaba aletargado, rostro en tierra. Él me tocó y me hizo incorporarme.
19Después me dijo: «Mira, voy a manifestarte lo que ocurrirá al final de la cólera * , porque el fin está fijado.
20El carnero con dos cuernos que has visto representa a los reyes de Media y Persia.
21El macho cabrío representa al rey de Grecia, y el cuerno grande entre sus ojos es el primer rey.
22Los cuatro cuernos que despuntaron en lugar del que se rompió representan a cuatro reinos salidos de su nación, aunque menos poderosos.
23«Y al final de sus reinados repletos de crímenes, surgirá un rey insolente y embaucador.
24Aumentará su poder * , será un destructor portentoso y triunfará en sus empresas; destruirá a poderosos y al pueblo de los santos.
25Con su astucia hará triunfar la traición en sus obras, se envalentonará y con frialdad aniquilará a multitudes. Se sublevará contra el Príncipe de los príncipes, pero será destrozado sin intervención humana * .
26La visión referida de las tardes y mañanas es verídica; mantenla en secreto, porque va para largo * .»
27Yo, Daniel, desfallecí y estuve enfermo por unos días. Luego me levanté para ocuparme de los asuntos del rey. Pero seguía desconcertado con la visión, sin poder comprenderla.