Apocalipsis 21
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1Luego vi un cielo nuevo y una tierra nueva * —porque el primer cielo y la primera tierra desaparecieron, y el mar * no existe ya.
2Vi también la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que bajaba del cielo, de junto a Dios, engalanada como una novia ataviada para su esposo * .
3Y oí una voz potente que decía desde el trono: «Ésta es la morada de Dios, que compartirá con los hombres. Pondrá su morada entre ellos. Ellos serán su pueblo y él, Dios-con-ellos , será su Dios * .
4Enjugará las lágrimas de sus ojos , y no habrá ya muerte ni llanto, ni gritos ni fatigas, porque el mundo viejo habrá pasado.»
5Entonces, el que está sentado en el trono dijo: «Voy a hacer nuevas todas las cosas.» Y añadió: «Escribe: Éstas son palabras ciertas y verdaderas.»
6Me dijo también: «Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin. Al que tenga sed, yo le daré a beber gratis agua del manantial * .
7Ésta será la herencia del vencedor: yo seré su Dios y él será mi hijo * .
8Pero los cobardes, los incrédulos, los abominables, los asesinos, los impuros, los hechiceros, los idólatras y todos los embusteros tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda * .
9Entonces vino uno de los siete ángeles que tenían las siete copas llenas de las siete últimas plagas, y me habló así: «Ven, que te voy a enseñar a la Novia, a la Esposa del Cordero.»
10Me trasladó en espíritu a un monte grande y alto , y me mostró la ciudad santa de Jerusalén, que bajaba del cielo, de junto a Dios * .
11Compartía la gloria de Dios : resplandecía como una piedra muy preciosa, como jaspe cristalino.
12Estaba rodeada por una muralla grande y alta, con doce puertas, sobre las que había doce ángeles y otros tantos nombres grabados, los de las doce tribus de los hijos de Israel .
13A oriente daban tres puertas; tres al norte; tres al mediodía; y tres a occidente .
14La muralla de la ciudad se asienta sobre doce piedras, que llevan los nombres de los doce apóstoles del Cordero * .
15El que hablaba conmigo tenía una caña de oro para medir la ciudad, sus puertas y su muralla.
16La ciudad es un cuadrado * : su longitud iguala a su anchura. Midió la ciudad con la caña, y tenía doce mil estadios * . Su longitud, anchura y altura son iguales.
17Midió luego su muralla, y tenía ciento cuarenta y cuatro codos —según las medidas humanas, que eran las que usaba el ángel—.
18La muralla es de jaspe, y la ciudad, de oro puro, semejante al vidrio puro.
19Los pilares de la muralla de la ciudad están adornados con toda clase de piedras preciosas * : el primer pilar con jaspe, el segundo con zafiro, el tercero con calcedonia, el cuarto con esmeralda,
20el quinto con sardónica, el sexto con cornalina, el séptimo con crisólito, el octavo con berilo, el noveno con topacio, el décimo con crisoprasa, el undécimo con jacinto, el duodécimo con amatista.
21Las doce puertas son doce perlas; cada puerta está hecha con una sola perla. La plaza de la ciudad es de oro puro, transparente como el cristal.
22Pero no vi Santuario alguno en ella * , porque su Santuario es el Señor, el Dios Todopoderoso, y el Cordero.
23La ciudad no necesita sol ni luna que la alumbren, porque la ilumina la gloria de Dios; y su lámpara es el Cordero.
24Las naciones caminarán a su luz , y los reyes de la tierra irán a llevarle sus riquezas.
25Sus puertas no se cerrarán con el día —porque allí no habrá noche * —.
26Y le traerán las riquezas y los tesoros de las naciones .
27Nada profano entrará en ella; tampoco los que cometen abominaciones y mienten, sino solamente los inscritos en el libro de la vida del Cordero.