1 Samuel 28
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1Por aquellos días reunieron los filisteos sus tropas para ir a la guerra contra Israel. Aquis dijo a David: «Bien sabes que debes venir a la guerra conmigo, tú y tus hombres.»
2Respondió David a Aquis: «Ahora vas a saber bien lo que va a hacer tu servidor * .» Dijo Aquis a David: «Con seguridad te haré mi guardia personal para siempre.»
3Samuel había muerto y todo Israel le había llorado. Fue sepultado en Ramá, su ciudad. Saúl había echado del país a los nigromantes y adivinos.
4Los filisteos se reunieron, llegaron y acamparon en Sunén * . Reunió Saúl a todo Israel y acampó en Gelboé.
5Cuando divisó Saúl el campamento de los filisteos, tuvo miedo; su corazón temblaba sobremanera.
6Consultó Saúl a Yahvé, pero Yahvé no le respondió ni por sueños ni por los urim ni por los profetas.
7Dijo Saúl a su séquito: «Buscadme una nigromante para que vaya a consultarla.» Dijéronle sus servidores: «Aquí mismo, en Endor, hay una nigromante.»
8Saúl se disfrazó poniéndose otras ropas y fue con dos de sus hombres. Llegó donde la mujer de noche y dijo: «Adivíname por un muerto y evócame al que yo te diga.»
9La mujer le respondió: «Bien sabes lo que hizo Saúl, que suprimió de esta tierra a los nigromantes y adivinos. ¿Por qué tiendes un lazo a mi vida para hacerme morir?»
10Saúl juró por Yahvé diciendo: «Por vida de Yahvé que ningún castigo te vendrá por este hecho.»
11La mujer dijo: «¿A quién debo invocar para ti?» Respondió: «Evócame a Samuel.»
12Cuando la mujer vio a Samuel, lanzó un gran grito. Dijo la mujer a Saúl: «¿Por qué me has engañado? ¡Tú eres Saúl * !»
13El rey le dijo: «No temas, pero ¿qué has visto?» La mujer respondió a Saúl: «Veo un espectro * que sube de la tierra * .»
14Saúl le preguntó: «¿Qué aspecto tiene?» Ella respondió: «Es un hombre anciano que sube envuelto en su manto.» Comprendió Saúl que era Samuel y, cayendo rostro en tierra, se postró.
15Samuel dijo a Saúl: «¿Por qué me perturbas evocándome?» Respondió Saúl: «Estoy en un grave aprieto. Los filisteos mueven guerra contra mí, Dios se ha apartado de mí y ya no me responde ni por los profetas ni en sueños. Te he llamado para que me indiques lo que debo hacer.»
16Dijo Samuel: «¿Para qué me consultas, si Yahvé se ha separado de ti y se ha convertido en tu enemigo?
17Yahvé ha cumplido lo que dijo por mi boca: ha arrancado Yahvé el reino de tu mano y se lo ha dado a otro, a David,
18porque no escuchaste la voz de Yahvé y no llevaste a cabo la indignación de su ira contra Amalec. Por eso te trata hoy Yahvé de esta manera.
19Y contigo entregará Yahvé también a todo Israel en manos de los filisteos. Mañana tú y tus hijos estaréis conmigo * . Yahvé ha entregado también el ejército de Israel en manos de los filisteos.»
20Al instante Saúl cayó en tierra cuan largo era. Estaba aterrado por las palabras de Samuel: se hallaba, además, sin fuerzas, porque no había comido nada en todo el día y toda la noche.
21Acercóse la mujer donde Saúl y, viendo que estaba tan conturbado, le dijo: «Tu sierva ha escuchado tu voz y he puesto mi vida en peligro por obedecer las órdenes que me diste.
22Escucha, pues, tú también la voz de tu sierva y permíteme que te sirva un bocado de pan para que comas y tengas fuerzas para ponerte en camino.»
23Saúl se negó diciendo: «No quiero comer.» Pero sus servidores, a una con la mujer, le insistieron hasta que accedió. Se levantó del suelo y se sentó en el diván.
24Tenía la mujer en casa un ternero cebado y se apresuró a degollarlo. Tomó harina, la amasó y coció unos ázimos.
25Lo sirvió a Saúl y a sus servidores. Lo comieron, se prepararon y se marcharon aquella misma noche.