1 Reyes 14
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1Por aquel tiempo cayó enfermo Abías, hijo de Jeroboán.
2Éste dijo a su mujer: «Anda, disfrázate para que nadie sepa que eres la mujer de Jeroboán, y ve a Siló, pues allí se encuentra el profeta Ajías, el que me predijo que yo sería rey de este pueblo.
3Toma contigo diez panes, tortas y un tarro de miel, y preséntate a él. Él te dará a conocer qué será del niño.»
4Así lo hizo la mujer de Jeroboán: se preparó, fue a Siló y entró en casa de Ajías. Éste no podía ver, pues sus ojos estaban secos por su ancianidad,
5pero Yahvé había dicho a Ajías: «Ahí viene la mujer de Jeroboán, a pedirte un oráculo sobre su hijo enfermo. Le hablarás así y así. Cuando entre, se hará pasar por otra.»
6En cuanto Ajías oyó el ruido de sus pasos al entrar por la puerta, dijo: «Entra, mujer de Jeroboán. ¿Por qué pretendes pasar por otra? Tengo un duro mensaje para ti.
7Ve y di a Jeroboán: ‘Esto dice Yahvé, Dios de Israel: Te elevé de entre el pueblo y te hice príncipe designado de mi pueblo Israel;
8arranqué el reino de la casa de David y te lo di a ti. Pero tú no has sido como mi siervo David, que guardó mis mandatos y me siguió con todo su corazón, haciendo sólo lo que considero recto.
9Tú has actuado peor que todos los que te han precedido: has ido a hacerte otros dioses, imágenes fundidas * , para irritarme, y me has echado detrás, dándome la espalda.
10Por ello, traeré el mal a la casa de Jeroboán, exterminaré todo varón * de Jeroboán, siervo o libre * en Israel y barreré a fondo la casa de Jeroboán, como se barre del todo la basura.
11Al de Jeroboán que muera en la ciudad lo devorarán los perros, y al que muera en el campo, lo devorarán las aves del cielo * . Ha hablado Yahvé.’
12Y tú, vuelve a tu casa; en cuanto tus pies pisen la ciudad, morirá el niño.
13Todo Israel llorará por él y le darán sepultura, pues éste es el único de los de Jeroboán que accederá a un sepulcro, porque de la casa de Jeroboán sólo en él se encuentra algo agradable a Yahvé, Dios de Israel.
14Yahvé suscitará para sí un rey en Israel que exterminará la casa de Jeroboán * .
15Yahvé golpeará a Israel como se agita una caña en las aguas; arrojará a Israel de esta tierra fecunda que dio a sus padres y los dispersará al otro lado del Río, porque se hicieron sus estelas, irritando a Yahvé.
16Y entregará a Israel por los pecados que Jeroboán cometió e hizo cometer a Israel.»
17La mujer de Jeroboán se puso en camino y llegó a Tirsá * . Cuando entraba por el umbral de la casa, el niño murió.
18Lo enterraron y todo Israel hizo duelo por él, conforme a la palabra que Yahvé había dicho por boca de su siervo, el profeta Ajías.
19El resto de los hechos de Jeroboán, cuanto guerreó y lo que reinó, está escrito en el Libro de los Anales de los reyes de Israel.
20Jeroboán reinó veintidós años y reposó con sus antepasados. Le sucedió en el trono su hijo Nadab.
21Roboán, hijo de Salomón, reinó en Judá. Tenía cuarenta y un años cuando comenzó a reinar y reinó diecisiete años en Jerusalén, la ciudad que había elegido Yahvé entre todas las tribus de Israel para poner allí su Nombre. Su madre se llamaba Naamá y era amonita.
22Judá hizo lo que Yahvé reprobaba. Provocaron su celo más que lo hicieron sus antepasados con los pecados que cometieron:
23construyeron (también ellos) santuarios, estelas y cipos en toda colina elevada y bajo todo árbol frondoso.
24En el país hubo incluso consagrados a la prostitución. Cometieron los mismos actos abominables de los pueblos que Yahvé había expulsado ante los israelitas.
25El año quinto del rey Roboán, Sosac * , rey de Egipto, subió contra Jerusalén.
26Se apoderó de los tesoros del templo de Yahvé y del palacio real. Se apoderó de todo, incluso de todos los escudos de oro que había hecho Salomón,
27por lo que el rey Roboán hizo en su lugar escudos de bronce, que confió a los jefes de la guardia * que custodiaban la entrada del palacio real.
28Cuando el rey entraba en el templo de Yahvé, los guardianes los portaban, y después los devolvían a la sala de guardia.
29El resto de los hechos de Roboán, todo cuanto hizo, está escrito, como se sabe, en el Libro de los Anales de los reyes de Judá.
30Hubo guerras incesantes entre Roboán y Jeroboán.
31Roboán reposó con sus antepasados y fue enterrado en la ciudad de David. Le sucedió en el trono su hijo Abías * .