1 Crónicas 28
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1David reunió en Jerusalén a todos los jefes de Israel, los jefes de las tribus, los jefes de las secciones que estaban al servicio del rey, los jefes de millar y los jefes de cien, los administradores de la hacienda y del ganado del rey y de sus hijos, a los eunucos, los valientes y todos los guerreros esforzados.
2Poniéndose en pie, dijo el rey David: «Oídme, hermanos míos y pueblo mío: Había tomado la decisión de edificar una Casa donde descansase el arca de la alianza de Yahvé y sirviese de escabel de los pies de nuestro Dios. Ya había hecho yo preparativos para la construcción,
3pero Dios me dijo: ‘No edificarás tú la Casa a mi nombre, pues eres hombre de guerra y has derramado sangre.’
4«Sin embargo, Yahvé, Dios de Israel, me ha elegido de entre toda la casa de mi padre, para que fuese rey de Israel para siempre. Escogió a la tribu de Judá para ser caudillo; de las familias de Judá a la casa de mi padre, y de entre los hijos de mi padre se ha complacido en mí para establecer un rey sobre todo Israel.
5Y entre todos mis hijos —pues Yahvé me ha dado muchos hijos— eligió a mi hijo Salomón para que se siente en el trono del reino de Yahvé sobre Israel.
6Él me dijo: ‘Tu hijo Salomón edificará mi Casa y mis atrios, porque le he escogido a él por hijo mío, y yo seré para él padre.
7Haré estable su reino para siempre, si se mantiene firme en el cumplimiento de mis mandamientos y de mis normas como lo hace hoy.’
8«Ahora, pues, a los ojos de todo Israel, que es la asamblea de Yahvé, y a oídos de nuestro Dios, guardad y meditad todos los mandamientos de Yahvé vuestro Dios, para que podáis poseer esta tierra espléndida y la dejéis después como heredad a vuestros hijos para siempre.
9«Y tú, Salomón, hijo mío, reconoce al Dios de tu padre y sírvele con corazón íntegro y con ánimo generoso, porque Yahvé sondea todos los corazones y penetra los pensamientos en todas sus formas. Si le buscas, se dejará encontrar; pero si le dejas, él te desechará para siempre.
10Ten en cuenta que Yahvé te ha elegido para edificar una Casa que sea su santuario. ¡Sé fuerte, y manos a la obra * !»
11David dio a su hijo Salomón el diseño del vestíbulo * y de los demás edificios, de los almacenes, de las salas altas, de las salas interiores y del lugar del Propiciatorio;
12y también el diseño de todo lo que tenía en su mente * respecto de los atrios del templo de Yahvé y de todas las cámaras de alrededor, para los tesoros del templo de Dios y los tesoros de las cosas sagradas;
13asimismo respecto de las clases de los sacerdotes y de los levitas y del ejercicio del servicio del templo de Yahvé, como también de todos los utensilios del servicio de la Casa de Yahvé.
14Cuanto al oro, le dio la cantidad correspondiente a cada uno de los utensilios de cada servicio, y lo mismo respecto a la plata, según el peso que correspondía a cada uno de los utensilios de cada clase de servicio;
15también le dio la cantidad de oro necesaria para los candelabros y sus lámparas, según el peso de cada candelabro * y de sus lámparas, y la plata correspondiente a los candelabros de plata, según el peso de cada candelabro y sus lámparas, conforme al servicio de cada candelabro;
16le dio asimismo oro para cada mesa de las filas de pan, y plata para las mesas de plata * ;
17oro puro para los tenedores, los acetres y los jarros; y asimismo lo correspondiente para las copas de oro, según el peso de cada copa, y para las copas de plata según el peso de cada copa;
18para el altar del incienso, oro acrisolado según su peso; asimismo el modelo de la carroza * y de los querubines que extienden las alas y cubren el arca de la alianza de Yahvé.
19Hizo todo esto conforme a lo que Yahvé había escrito de su mano para hacer comprender * todos los detalles del diseño.
20Dijo David a su hijo Salomón: «¡Sé fuerte, ten buen ánimo y manos a la obra! No temas ni desmayes, porque Yahvé Dios, mi Dios, está contigo; no te dejará ni te desamparará, hasta que acabes toda la obra para el servicio del templo de Yahvé.
21Ahí tienes las clases de los sacerdotes y de los levitas para todo el servicio del templo de Dios; estarán a tu lado, para cada clase de obra, todos los hombres de buena voluntad y hábiles para cualquier clase de servicio; y todos los jefes del pueblo están a tus órdenes.»