Salmos 86
Biblia Corona de Jerusalén ›1Tiende tu oído, Adonai, respóndeme, que soy desventurado y pobre,
2guarda mi alma, porque yo te amo, salva a tu siervo que confía en ti.Tú eres mi Di-s,
3tenme piedad, Señor, pues a ti clamo todo el día;
4recrea el alma de tu siervo, cuando hacia ti, Señor, levanto mi alma.
5Pues tú eres, Señor, bueno, indulgente, rico en amor para todos los que te invocan;
6Adonai, presta oído a mi plegaria, atiende a la voz de mis súplicas.
7En el día de mi angustia yo te invoco, pues tú me has de responder;
8entre los dioses, ninguno como tú, Señor, ni obras como las tuyas.
9Vendrán todas las naciones a postrarse ante ti, y a dar, Señor, gloria a tu nombre;
10pues tú eres grande y obras maravillas, tú, Di-s, y sólo tú.
11Enséñame tus caminos Adonai, para que yo camine en tu verdad, concentra mi corazón en el temor de tu nombre.
12Gracias te doy de todo corazón, Señor Di-s mío, daré gloria a tu nombre por siempre,
13pues grande es tu amor para conmigo, tú has librado mi alma del fondo del seol.
14Oh Di-s, los orgullosos se han alzado contra mí, una turba de violentos anda buscando mi alma, y no te tienen a ti delante de sus ojos.
15Mas tú, Señor, Di-s clemente y compasivo, tardo a la cólera, lleno de amor y de verdad,
16¡vuélvete a mí, tenme compasión!Da tu fuerza a tu siervo, salva al hijo de tu sierva.
17Haz conmigo un signo de bondad:Que los que me odian vean, avergonzados, que tú, Adonai, me ayudas y consuelas.