Biblia
Entrar Crear cuenta

Esquema de color

Tamaño de letra

Mateo 22

Biblia Corona de Jerusalén

1Tomando Yeshúa de nuevo la palabra les habló en parábolas, diciendo:

2"El Reino de los Cielos es semejante a un rey que celebró el banquete de bodas de su hijo.

3Envió sus siervos a llamar a los invitados a la boda, pero no quisieron venir.

4Envió todavía otros siervos, con este encargo: Decid a los invitados: "Mirad, mi banquete está preparado, se han matado ya mis novillos y animales cebados, y todo está a punto; venid a la boda."

5Pero ellos, sin hacer caso, se fueron el uno a su campo, el otro a su negocio;

6y los demás agarraron a los siervos, los escarnecieron y los mataron.

7Se airó el rey y, enviando sus tropas, dio muerte a aquellos homicidas y prendió fuego a su ciudad.

8Entonces dice a sus siervos: "La boda está preparada, pero los invitados no eran dignos.

9Id, pues, a los cruces de los caminos y, a cuantos encontréis, invitadlos a la boda."

10Los siervos salieron a los caminos, reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos, y la sala de bodas se llenó de comensales.

11"Entró el rey a ver a los comensales, y al notar que había allí uno que no tenía traje de boda,

12le dice: "Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin traje de boda?" El se quedó callado.

13Entonces el rey dijo a los sirvientes: "Atadle de pies y manos, y echadle a las tinieblas de fuera; allí será el llanto y el rechinar de dientes."

14Porque muchos son llamados, mas pocos escogidos."

15Entonces los fariseos se fueron y celebraron consejo sobre la forma de sorprenderle en alguna palabra.

16Y le envían sus discípulos, junto con los herodianos, a decirle: "Maestro, sabemos que eres veraz y que enseñas el camino de Di-s con franqueza y que no te importa por nadie, porque no miras la condición de las personas.

17Dinos, pues, qué te parece, ¿es lícito pagar tributo al César o no?"

18Mas Yeshúa, conociendo su malicia, dijo: "Hipócritas, ¿por qué me tentáis?

19Mostradme la moneda del tributo." Ellos le presentaron un denario.

20Y les dice: "¿De quién es esta imagen y la inscripción?"

21Dícenle: "Del César." Entonces les dice: "Pues lo del César devolvédselo al César, y lo de Di-s a Di-s."

22Al oír esto, quedaron maravillados, y dejándole, se fueron.

23Aquel día se le acercaron unos saduceos, esos que niegan que haya resurrección, y le preguntaron:

24"Maestro, Moisés dijo: Si alguien muere sin tener hijos, su hermano se casará con la mujer de aquél para dar descendencia a su hermano.

25Ahora bien, había entre nosotros siete hermanos. El primero se casó y murió; y, no teniendo descendencia, dejó su mujer a su hermano.

26Sucedió lo mismo con el segundo, y con el tercero, hasta los siete.

27Después de todos murió la mujer.

28En la resurrección, pues, ¿de cuál de los siete será mujer? Porque todos la tuvieron."

29Yeshúa les respondió: "Estáis en un error, por no entender las Escrituras ni el poder de Di-s.

30Pues en la resurrección, ni ellos tomarán mujer ni ellas marido, sino que serán como ángeles en el cielo.

31Y en cuanto a la resurrección de los muertos, ¿no habéis leído aquellas palabras de Di-s cuando os dice:

32= Yo soy el Di-s de Abraham, el Di-s de Isaac y el Di-s de Jacob? = No es un Di-s de muertos, sino de vivos."

33Al oír esto, la gente se maravillaba de su doctrina.

34Mas los fariseos, al enterarse de que había tapado la boca a los saduceos, se reunieron en grupo,

35y uno de ellos le preguntó con ánimo de ponerle a prueba:

36"Maestro, ¿cuál es el mandamiento mayor de la Ley?"

37El le dijo: = "Amarás al Señor, tu Di-s, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. =

38Este es el mayor y el primer mandamiento.

39El segundo es semejante a éste: = Amarás a tu prójimo como a ti mismo. =

40De estos dos mandamientos penden toda la Ley y los Profetas."

41Estando reunidos los fariseos, les propuso Yeshúa esta cuestión:

42"¿Qué pensáis acerca del Mesías? ¿De quién es hijo?" Dícenle: "De David."

43Díceles: "Pues ¿cómo David, movido por el Espíritu, le llama Señor, cuando dice:

44= Dijo el Señor a mi Señor:Siéntate a mi diestra hasta que ponga a tus enemigos debajo de tus pies?

45Si, pues, David le llama Señor, ¿cómo puede ser hijo suyo?"

46Nadie era capaz de contestarle nada; y desde ese día ninguno se atrevió ya a hacerle más preguntas.

WhatsApp