2 Crónicas 14
Biblia Corona de Jerusalén ›1Asá hizo lo que era bueno y recto a los ojos de Adonai su Di-s.
2Suprimió los altares del culto extranjero y los altos; rompió las estelas, abatió los cipos,
3y mandó a Judá que buscase a Adonai, el Di-s de sus padres, y cumpliese la ley y los mandamientos.
4Hizo desaparecer de todas las ciudades de Judá los altos y los altares de incienso; y el reino estuvo en paz bajo su reinado.
5Edificó ciudades fuertes en Judá, porque el país estaba en paz, y no hubo guerra contra él por aquellos años; pues Adonai le había dado tranquilidad.
6Dijo a Judá: "Edifiquemos estas ciudades, y cerquémoslas de murallas, torres, puertas y barras, mientras el país esté a nuestra disposición; pues hemos buscado a Adonai, nuestro Di-s, y por haberle buscado, él nos ha dado paz por todas partes." Edificaron, pues y prosperaron.
7Asá tenía un ejército de 300.000 hombres de Judá, que llevaban pavés y lanza, y 280.000 de Benjamín, que llevaban escudo y eran arqueros; todos ellos esforzados guerreros.
8Salió contra ellos Zéraj el etíope, con un ejército de un millón de hombres y trescientos carros, y llegó hasta Maresá.
9Salió Asá contra él y se pusieron en orden de batalla en el valle de Sefatá, junto a Maresá.
10Asá invocó a Adonai su Di-s, y dijo: "¡Oh Adonai, sólo tú puedes ayudar entre el poderoso y el desvalido! ¡Ayúdanos, pues, Adonai, Di-s nuestro, porque en ti nos apoyamos y en tu nombre marchamos contra esta inmensa muchedumbre! ¡Adonai, tú eres nuestro Di-s! ¡No prevalezca contra ti hombre alguno!"
11Adonai derrotó a los etíopes ante Asá y Judá; y los etíopes se pusieron en fuga.
12Asá y la gente que con él estaba los persiguieron hasta Guerar; y cayeron de los etíopes hasta no quedar uno vivo, pues fueron destrozados delante de Adonai y su campamento; y se recogió un botín inmenso.
13Batieron todas las ciudades de los alrededores de Guerar, porque el terror de Adonai cayó sobre ellas; y saquearon todas las ciudades, pues había en ellas gran botín.
14Asimismo atacaron las majadas y capturaron gran cantidad de ovejas y camellos. Después se volvieron a Yerushalaim.