Zac 7, 1-14
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1El año cuarto del rey Darío, Yahvé dirigió la palabra a Zacarías, el día cuatro del noveno mes * , el mes de Quisleu. 2Betel-Saréser había enviado a Réguem-Mélec con sus oficiales a aplacar el rostro de Yahvé * , 3y a decir a los sacerdotes del templo de Yahvé Sebaot y a los profetas: «¿Tendré que observar un día de duelo y abstinencia el quinto mes como lo he hecho durante tantos años * ?» 4Yahvé me dirigió la palabra en estos términos: 5Habla a todo el pueblo de la tierra * y a los sacerdotes y diles: «Cuando habéis ayunado y plañido los meses quinto y séptimo de estos setenta años, ¿habéis ayunado de verdad por mí? 6Y cuando coméis y bebéis, ¿no coméis y bebéis en provecho propio * ? 7¿No conocéis las palabras que Yahvé proclamó por medio de los antiguos profetas, cuando Jerusalén y las ciudades que la rodeaban vivían en paz, y estaban habitados el Negueb y la Tierra Baja? 8(Yahvé dirigió la palabra a Zacarías en estos términos: 9Así dice Yahvé Sebaot): Celebrad juicios justos, practicad entre vosotros el amor y la compasión. 10No oprimáis a la viuda, al huérfano, al forastero, o al pobre; no maquinéis malas acciones entre vosotros. 11Pero ellos no quisieron hacer caso; no se dejaron someter y se hicieron los sordos para no escuchar; 12endurecieron su corazón como el diamante para no oír la Ley y las palabras que Yahvé Sebaot había dirigido por su espíritu, por medio de los antiguos profetas. Entonces montó en cólera Yahvé Sebaot y dijo: 13Como no han escuchado cuando les he hablado, tampoco los escucharé cuando me llamen. 14Así que los dispersé por todas las naciones que no conocían, y la tierra quedó devastada tras de ellos: ya nadie iba ni venía. Y así convirtieron una tierra deliciosa en pura desolación.»