Sant 1, 13-15
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)13Que nadie, cuando sea probado * , diga: «Es Dios quien me prueba», porque Dios ni es probado por el mal ni prueba a nadie. 14Más bien cada uno es probado, arrastrado y seducido por su propia concupiscencia. 15Y una vez que la concupiscencia ha concebido, da a luz al pecado; y el pecado, una vez consumado, engendra muerte.