Sant 1, 1-12
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1Santiago, siervo de Dios y del Señor Jesucristo, saluda * a las doce tribus de la Dispersión * . 2Hermanos míos, sentíos realmente dichosos cuando os veáis rodeados por toda clase de pruebas, 3pues sabéis que la calidad probada de vuestra fe produce paciencia. 4Pero la paciencia ha de culminar en una obra perfecta * , para que seáis perfectos e íntegros, sin que dejéis nada que desear. 5Si alguno de vosotros carece de sabiduría, que la pida a Dios. Seguro que se la concederá, pues Dios da a todos generosamente * , y sin echarlo en cara. 6Pero que la pida con fe, sin vacilar; porque el que vacila es semejante al oleaje del mar, agitado por el viento y zarandeado de una a otra parte. 7Que no piense recibir cosa alguna del Señor un hombre así, 8irresoluto * e inconstante en todos sus caminos. 9Que el hermano de condición humilde se sienta orgulloso en su exaltación * ; 10y el rico, en su humillación, porque pasará como flor de hierba . 11Cuando sale el sol con fuerza * , seca la hierba y su flor cae , y se pierde su hermosa apariencia. Así también el rico se marchitará en plenos proyectos. 12¡Feliz el hombre que soporta la prueba!, porque, una vez superada ésta, recibirá la corona de la vida que ha prometido el Señor * a los que le aman * .