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Sab 6, 1-25

Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)

1* Escuchad, reyes, y entended * . Aprended, gobernantes de los confines de la tierra. 2Estad atentos los que domináis multitudes y presumís de tener muchos pueblos. 3Pues recibisteis el poder del Señor y la soberanía * del Altísimo; él investigará vuestras acciones y examinará vuestros proyectos. 4Ya que, siendo ministros de su reino, no juzgasteis rectamente, ni guardasteis la ley * , ni actuasteis de acuerdo con la voluntad de Dios, 5terrible y repentino caerá sobre vosotros, pues un juicio implacable aguarda a los grandes. 6Porque al más humilde se le perdona por piedad, pero los poderosos serán poderosamente examinados. 7El Señor de todos no retrocede ante nadie, ni la grandeza le intimida; que él mismo hizo a pequeños y grandes y de todos cuida por igual; 8pero a los poderosos les aguarda una investigación rigurosa. 9A vosotros, pues, soberanos, se dirigen mis palabras, para que aprendáis sabiduría y no pequéis. 10Porque los que guarden santamente las cosas santas, serán santificados * , y los que las aprendan encontrarán defensa. 11Así, pues, ansiad mis palabras; anheladlas y recibiréis instrucción. 12La sabiduría es radiante e inmarcesible. Se deja ver fácilmente por los que la aman y encontrar por los que la buscan. 13Se adelanta a manifestarse a los que la desean. 14Quien madruga para buscarla, no se cansa, pues la encuentra sentada a su puerta. 15Meditar sobre ella es sensatez consumada, quien se desvela por ella pronto se ve libre de preocupaciones. 16Pues ella misma va buscando a los que son dignos de ella, se les muestra benévola por los caminos y sale al encuentro de todos sus pensamientos. 17* Su verdadero comienzo es el afán de instrucción * , el interés por la instrucción es amor, 18el amor es la observancia de sus leyes * , la atención a las leyes es garantía * de inmortalidad, 19y la inmortalidad acerca a Dios; 20por tanto, el afán de la sabiduría conduce al reino. 21Así que, si queréis tronos y cetros, soberanos de los pueblos, apreciad la sabiduría y reinaréis eternamente * . 22Os voy a explicar la esencia y el origen de la sabiduría; no os ocultaré secretos, sino que rastrearé sus huellas desde su origen y pondré de manifiesto su conocimiento * , sin eludir la verdad. 23No compartiré el camino con la envidia corrosiva, pues nada tiene que ver con la Sabiduría. 24En la abundancia de sabios está la salvación del mundo, y en un rey sensato, el bienestar del pueblo. 25Así, pues, dejaos instruir por mis palabras y sacaréis provecho.