Sab 13, 1-19
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1Son necios por naturaleza todos los hombres que han desconocido a Dios y no fueron capaces de conocer al que es a partir de los bienes visibles, ni de reconocer al Artífice, atendiendo a sus obras * ; 2sino que tuvieron por dioses, señores del mundo, al fuego, al viento, al aire ligero, a la bóveda estrellada, al agua impetuosa o a los astros del cielo. 3Si, cautivados por su belleza, los tomaron por dioses, sepan cuánto les aventaja su Señor, pues los creó el autor de la belleza * . 4Y si admiraron su poder y energía, deduzcan de ahí cuánto más poderoso es quien los hizo, 5pues por la grandeza y hermosura de las criaturas se descubre, por analogía, a su Creador. 6Sin embargo, éstos merecen menor reproche, pues tal vez andan extraviados buscando a Dios y queriendo encontrarlo. 7Dan vueltas a sus obras, las investigan y se dejan seducir por su apariencia, pues es hermoso lo que ven. 8Pero, con todo, ni siquiera éstos son excusables, 9porque, si fueron capaces de saber tanto, que pudieron escudriñar el universo, ¿cómo no encontraron antes a su Señor? 10Son, pues, unos desgraciados, con la esperanza puesta en cosas muertas, quienes llamaron dioses a las obras de manos humanas: oro y plata labrados con arte, a copias de animales o a una piedra inútil, esculpida por manos antiguas. 11Un carpintero tala un árbol apropiado, monda con destreza toda su corteza, lo trabaja con finura y fabrica un objeto útil para usos comunes. 12Con los desechos de su obra se prepara una comida con la que se sacia. 13Y el desecho de todo, que no sirve para nada, un palo torcido y lleno de nudos, lo coge y lo talla en sus ratos de ocio, lo modela con la destreza adquirida y saca la imagen de una figura humana 14o la copia de cualquier vil animal. Lo embadurna de minio, pinta su cuerpo de rojo y recubre todos sus defectos. 15Luego le prepara un nicho digno y lo coloca en la pared asegurándolo con hierros. 16Para que no se le caiga, toma sus precauciones, sabiendo que no puede valerse por sí mismo, pues es una imagen y necesita ayuda * . 17Cuando le reza por la hacienda, las bodas y los hijos, no se avergüenza de hablar con algo inanimado. Y pide salud a un enfermo, 18vida a un muerto, ayuda al más inepto, un viaje feliz al que no puede andar; 19y para las ganancias, empresas y éxitos de sus tareas pide vigor al más torpe de manos.