Sab 1, 5-7
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)5pues el santo espíritu educador * rehúye el engaño, se aleja de los pensamientos vacíos y se siente confundido ante el ataque de la injusticia. 6La sabiduría es un espíritu filántropo que no deja impunes los labios blasfemos; pues Dios es testigo de sus interioridades, observador veraz de su corazón * , y escucha cuanto dice su lengua. 7Porque el espíritu del Señor llena la tierra * , lo contiene todo * y conoce cada voz * .