Sal 68, 2
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)2[[3]] Como se disipa el humo, los disipas; como se derrite la cera ante el fuego, los malvados perecen ante Dios.
2[[3]] Como se disipa el humo, los disipas; como se derrite la cera ante el fuego, los malvados perecen ante Dios.