Sal 32, 8-9
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)8«Voy a instruirte, a mostrarte el camino a seguir; sin quitarte los ojos de encima, seré tu consejero». 9No seas lo mismo que caballo o mulo sin sentido, rienda y freno hacen falta para domar su brío * .