Sal 131, 1-2
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1(130) Canción de las subidas. De David. Mi corazón, Yahvé, no es engreído, ni son mis ojos altaneros. No doy vía libre a la grandeza, ni a prodigios que me superan. 2No, me mantengo en paz y silencio, como niño en el regazo materno. ¡Mi deseo no supera al de un niño!