Sal 107, 23-30
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)23Se hicieron a la mar con sus naves, comerciando por todo el océano, 24y vieron las obras de Yahvé, todas sus maravillas en el piélago. 25A su voz, un viento de borrasca hizo encresparse a las olas; 26al cielo subían, bajaban al abismo, el peligro entrecortaba su respiración; 27daban vuelcos, vacilaban como ebrios, no les valía de nada su pericia. 28Pero clamaron a Yahvé en su apuro, y él los libró de sus angustias. 29A silencio redujo la borrasca, las olas callaron a una. 30Ellos se alegraron y se calmaron, y él los llevó al puerto deseado.