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Sal 106, 1-43

Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)

1(105) ¡Aleluya! ¡Dad gracias a Yahvé porque es bueno, porque es eterna su misericordia! 2¿Quién contará las proezas de Yahvé o proclamará toda su alabanza? 3¡Dichosos los que guardan el derecho, los que practican siempre la justicia! 4¡Acuérdate de mí, Yahvé, hazlo por amor a tu pueblo, ven a ofrecerme tu ayuda. 5Para que vea la dicha de tus elegidos, me alegre con la alegría de tu pueblo y me felicite con tu heredad! 6Hemos fallado igual que nuestros padres, hemos cometido injusticias e iniquidades; 7nuestros padres, estando en Egipto, no comprendieron tus prodigios. No se acordaron de tu gran misericordia, se rebelaron contra el Altísimo * junto al mar de Suf. 8Pero él los salvó por amor de su nombre, para dar a conocer así su poderío. 9Increpó al mar de Suf y se secó, las olas eran un páramo a su paso; 10los salvó de la mano del adversario, de la mano del enemigo los libró. 11El agua anegó a sus adversarios, ni uno solo de entre ellos quedó. 12Entonces creyeron en sus palabras y entonaron todos su alabanza. 13Mas pronto se olvidaron de sus obras, no tuvieron en cuenta sus propósitos; 14en el desierto ardían de avidez, a Dios tentaban en la estepa. 15Él les concedió lo que pedían, y envió fiebre * a sus gargantas. 16En el campamento envidiaron a Moisés, y a Aarón, el santo de Yahvé. 17La tierra se abrió y tragó a Datán, y cubrió a la cuadrilla de Abirón; 18ardió fuego contra su cuadrilla, una llama consumió a los malvados. 19Se hicieron un becerro en Horeb, ante una imagen fundida se postraron, 20y fueron a cambiar su gloria * por la imagen de un buey que come hierba. 21Olvidaron a Dios, su salvador, al autor de hazañas en Egipto, 22de prodigios en tierra de Cam, de portentos en el mar de Suf. 23Dispuesto estaba a exterminarlos, si no es porque Moisés, su elegido, se mantuvo en la brecha frente a él, para apartar su furor destructor. 24Desdeñaron una tierra deleitosa, no tuvieron fe en su palabra; 25murmuraron dentro de sus tiendas, no escucharon la voz de Yahvé. 26Y él, mano en alto, juró hacerles caer en el desierto, 27desperdigar * su estirpe entre los pueblos, dispersarlos por todas las naciones. 28Se aparejaron con Baal Peor y comieron sacrificios de muertos. 29Así lo irritaron con sus obras, y una plaga descargó sobre ellos. 30Pero Pinjás intervino en un juicio y así la plaga se detuvo; 31esto se le contó como justicia de edad en edad, para siempre. 32Lo enojaron en las aguas de Meribá, y mal le fue a Moisés por su culpa, 33pues llegaron a amargarle * el espíritu y habló a la ligera con sus labios. 34No exterminaron a los pueblos que Yahvé les había indicado; 35se mezclaron con los paganos y aprendieron sus prácticas. 36Adoraron a sus ídolos, que les sirvieron de trampa; 37sacrificaron a sus hijos y a sus hijas a demonios. 38Sangre inocente derramaban, la sangre de sus hijos y sus hijas, inmolados a los ídolos de Canaán, y profanaron el país con crímenes. 39Se mancillaron con sus obras, se prostituyeron * con sus prácticas. 40Entonces se inflamó la cólera de Yahvé contra su pueblo y aborreció su heredad. 41Los entregó en manos de los paganos, fueron dominados por los adversarios; 42sus enemigos los tiranizaron, quedaron humillados bajo su mano. 43Numerosas veces los libró, pero ellos, rebeldes a sus planes, seguían hundiéndose en la culpa;