Rt 3, 5-15
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)5Ella le respondió: «Haré todo lo que me dices.» 6Bajó a la era e hizo todo lo que su suegra le había mandado. 7Booz comió y bebió, y sintió el corazón alegre. Entonces fue a acostarse junto al montón de cebada. Vino ella sigilosamente, descubrió un sitio a sus pies y se acostó. 8A media noche sintió el hombre un escalofrío, se volvió y notó que había una mujer acostada a sus pies. 9Preguntó: «¿Quién eres tú?»; ella respondió: «Soy Rut, tu sierva. Extiende sobre tu sierva el borde de tu manto * , porque tienes derecho de rescate.» 10Él dijo: «Que Yahvé te bendiga, hija mía. Tu segundo acto de lealtad * ha sido mejor que el primero, porque no has pretendido a ningún joven, pobre o rico. 11Y ahora, hija mía, no temas; haré por ti cuanto me digas, porque toda la gente de mi pueblo sabe que eres una mujer virtuosa. 12Ahora bien: es verdad que tengo derecho de rescate, pero hay un pariente más cercano que yo que tiene este derecho. 13Pasa aquí esta noche, y mañana, si él quiere ejercer su derecho, que lo ejerza. Pero, si se niega, te rescataré yo. ¡Lo juro por Yahvé! Acuéstate hasta el amanecer.» 14Se acostó ella a sus pies hasta la madrugada. Él * se levanto a la hora en que todavía un hombre no puede reconocer a otro, pues se decía: «Que no se sepa que la mujer ha venido a la era.» 15Él dijo: «Trae el manto que tienes encima y sujeta bien.» Sujetó ella, y él tomó seis medidas de cebada, se las puso a cuestas y luego entró en la ciudad.