Rt 3, 10-13
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)10Él dijo: «Que Yahvé te bendiga, hija mía. Tu segundo acto de lealtad * ha sido mejor que el primero, porque no has pretendido a ningún joven, pobre o rico. 11Y ahora, hija mía, no temas; haré por ti cuanto me digas, porque toda la gente de mi pueblo sabe que eres una mujer virtuosa. 12Ahora bien: es verdad que tengo derecho de rescate, pero hay un pariente más cercano que yo que tiene este derecho. 13Pasa aquí esta noche, y mañana, si él quiere ejercer su derecho, que lo ejerza. Pero, si se niega, te rescataré yo. ¡Lo juro por Yahvé! Acuéstate hasta el amanecer.»