Rt 1, 8-18
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)8Noemí dijo a sus dos nueras: «Andad, volveos cada una a casa de vuestra madre. Que Yahvé tenga piedad con vosotras como vosotras la habéis tenido con los que murieron y conmigo. 9Que Yahvé os conceda encontrar vida apacible en la casa de un nuevo marido.» Y las besó. Pero ellas rompieron a llorar, 10y dijeron: «No. Volveremos contigo a tu pueblo.» 11Noemí respondió: «Volveos, hijas mías, ¿por qué vais a venir conmigo? ¿Acaso tengo yo aún hijos en mi seno que puedan llegar a ser vuestros maridos * ? 12Volveos, hijas mías, andad, porque yo soy demasiado vieja para casarme otra vez. Y aun cuando dijera que no he perdido toda esperanza, que esta misma noche voy a tener un marido y que tendré hijos, 13¿habríais de esperar hasta que fueran mayores?, ¿dejaríais por eso de casaros? No, hijas mías. Siento gran pena por vosotras, porque la mano de Yahvé ha caído sobre mí.» 14Ellas rompieron a llorar de nuevo. Después Orfá besó a su suegra y se volvió a su pueblo * , pero Rut se quedó con ella. 15Entonces Noemí dijo: «Mira, tu cuñada se ha vuelto a su pueblo y a su dios; vuélvete tú también con ella.» 16Pero Rut respondió: «No insistas en que te abandone y me separe de ti, porque adonde tú vayas, iré yo, donde tú vivas, viviré yo. Tu pueblo será mi pueblo y tu Dios será mi Dios * . 17Donde tú mueras moriré y allí seré enterrada. Que Yahvé me dé este mal y añada este otro todavía * si no es tan sólo la muerte lo que nos ha de separar.» 18Viendo Noemí que Rut estaba decidida a acompañarla, no insistió más.