Rom 9, 14-24
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)14Entonces, ¿qué diremos? ¿Que Dios es injusto? ¡De ningún modo! 15Él dijo a Moisés: Seré misericordioso con quien lo sea; me apiadaré de quien me apiade . 16Por tanto, no se trata de que alguien quiera o se afane, sino de que Dios tenga misericordia. 17La Escritura dice de Faraón: Te he suscitado * precisamente para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea conocido en toda la tierra . 18Así pues, usa de misericordia con quien quiere, y endurece a quien quiere. 19Seguro que me dirás: Entonces, ¿de qué se enoja, si nadie puede hacer frente a su voluntad * ? 20¡Pero hombre! ¿Quién eres tú para pedir cuentas a Dios? ¿Acaso la vasija dirá al alfarero: por qué me hiciste así ? 21¿O es que el alfarero no es dueño de hacer de una misma masa objetos para usos nobles y otros para usos despreciables? 22Pues bien * , ¿qué vas a replicar si Dios, queriendo manifestar su ira y dar a conocer su poder, soportó con gran paciencia a los que eran objetos de ira, preparados para la perdición, 23a fin de dar a conocer * la riqueza de su gloria con los que eran objetos de misericordia, que de antemano había preparado para participar de esa gloria? 24Es lo que ha hecho con nosotros, llamados no sólo de entre los judíos, sino también de entre los gentiles * .