Rom 8, 5-8
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)5Efectivamente, los que viven según la carne desean lo que es propio de la carne; mas los que viven según el espíritu buscan lo espiritual. 6Ahora bien, las tendencias de la carne desembocan en la muerte, mas las del espíritu conducen a la vida y la paz, 7ya que las tendencias de la carne llevan al odio de Dios: no se someten a la ley de Dios, ni siquiera pueden. 8Así que los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.