Rom 7, 14-20
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)14Sabemos, en efecto, que la ley es espiritual, mas yo soy de carne, vendido al poder del pecado. 15Realmente, no comprendo mi proceder, pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco * . 16Y, si hago lo que no quiero, debo reconocer que la ley es buena; 17pero en realidad no soy yo quien obra, sino el pecado que habita en mí. 18Pues bien sé yo que nada bueno hay en mí, es decir, en mi carne; en efecto, querer el bien lo tengo a mi alcance, mas no el realizarlo, 19puesto que no hago el bien que quiero, sino que obro el mal que no quiero. 20Y, si hago lo que no quiero, no soy yo quien actúa, sino el pecado que habita en mí * .