Prov 7, 4-17
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)4Hermánate con la sabiduría y emparenta con la inteligencia, 5para que te proteja de la mujer ajena, de la extraña de palabras zalameras. 6Estaba yo en la ventana de mi casa, observando entre las rejas; 7miré al grupo de los ingenuos y distinguí entre los muchachos a un joven insensato: 8pasaba por la calle, junto a su esquina, y se dirigía a casa de ella. 9Era al anochecer, al caer el día, cuando llega la noche y oscurece. 10Entonces le sale al paso una mujer, con trazas y ademanes de prostituta. 11Es bullanguera y descarada, y sus pies nunca paran en casa. 12Ya sea en las calles o en las plazas, en cualquier esquina se pone al acecho. 13Ella lo agarra, lo besa y descaradamente le dice: 14«Tenía que ofrecer un sacrificio y hoy he cumplido mi promesa; 15por eso he salido en tu busca ansiosa de verte, y te he encontrado. 16He puesto colchas en mi cama y sábanas de lino egipcio; 17he perfumado mi lecho con mirra, áloe y cinamomo.