Prov 22, 1-16
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1Más vale fama que grandes riquezas, más vale estima que plata y oro. 2El rico y el pobre se encuentran: a los dos los hizo Yahvé. 3El prudente ve el peligro y se esconde, los simples siguen adelante y lo pagan. 4Consecuencia de la humildad y del temor de Yahvé son la riqueza, el honor y la vida. 5Hay espinos y trampas en el camino del perverso, el que cuida de su vida se aleja de ellos. 6Educa al muchacho al comienzo de su camino * , que luego, de viejo, no se apartará de él. 7El rico domina a los pobres, el deudor es esclavo de su acreedor. 8Quien siembra maldad cosechará desgracias, la vara de su furia será destruida * . 9El generoso será bendecido, por compartir su pan con el pobre. 10Despide al insolente y acabarán las riñas, pleitos y ofensas cesarán. 11Quien ama un corazón limpio y unos labios afables es amigo del rey. 12La mirada de Yahvé custodia el saber y confunde las palabras del traidor. 13El perezoso dice: «Hay un león fuera y en medio de la calle me matará.» 14Fosa profunda es la boca de la extraña: el enemistado con Yahvé caerá en ella. 15La necedad está atada al corazón del joven, la vara de la corrección lo separará de ella. 16El que oprime a un pobre para enriquecerse da a un rico para empobrecerse * .