Biblia
Entrar Crear cuenta

Esquema de color

Tamaño de letra

Nm 16, 1-33

Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)

1Coré, hijo de Yisar, hijo de Queat, hijo de Leví, Datán y Abirón, hijos de Eliab, y On, hijo de Pélet, hijos de Rubén, se enorgullecieron * 2y se alzaron contra Moisés junto con doscientos cincuenta israelitas, príncipes de la comunidad, distinguidos en la asamblea, personajes famosos. 3Se amotinaron contra Moisés y Aarón y les dijeron: «Esto ya pasa de la raya. Toda la comunidad entera, todos están consagrados y Yahvé está en medio de ellos. ¿Por qué, pues, os encumbráis por encima de la asamblea de Yahvé?» 4Lo oyó Moisés y cayó rostro en tierra. 5Dijo luego a Coré y a toda su cuadrilla: «Mañana por la mañana hará saber Yahvé quién es de él, quién es el consagrado, permitiendo que se le acerque. Al que Yahvé haya elegido le dejará acercarse. 6Mirad, pues, lo que habéis de hacer –dijo a Coré y a toda su cuadrilla–: Tomad los incensarios, 7ponedles brasas y mañana les echáis incienso ante Yahvé. Aquél a quien elija Yahvé, será el consagrado; ¡esto ya pasa de la raya, hijos de Leví!» 8Dijo Moisés a Coré: «Oídme, hijos de Leví. 9¿Os parece poco que el Dios de Israel os haya apartado de la comunidad de Israel para poneros junto a sí, prestar el servicio a la Morada de Yahvé y estar al frente de la comunidad atendiendo al culto en lugar de ella? 10Os ha puesto junto a sí, a ti y a todos tus hermanos, los hijos de Leví, ¡y todavía se os ha antojado el sacerdocio! 11Por eso, es contra Yahvé contra quien os habéis amotinado, tú y toda tu cuadrilla; porque ¿quién es Aarón, para que murmuréis contra él?» 12Mandó Moisés llamar a Datán y Abirón, hijos de Eliab. Pero ellos respondieron: «No queremos ir. 13¿Te parece poco habernos sacado de una tierra que mana leche y miel * para hacernos morir en el desierto, que todavía te eriges como príncipe sobre nosotros? 14No nos has traído a ningún país que mana leche y miel, ni nos has dado una herencia de campos y viñedos. ¿Pretendes cegar los ojos de estos hombres? ¡No iremos!» 15Moisés se enojó mucho y dijo a Yahvé: «No mires a su oblación. Yo no les he quitado ni un solo asno, ni le he hecho mal a ninguno de ellos.» 16Dijo Moisés a Coré: «Preséntate mañana ante Yahvé con toda tu cuadrilla: tú, ellos y Aarón. 17Que tome cada uno su incensario, le ponga incienso y lo presente delante de Yahvé. Cada uno traerá su incensario: doscientos cincuenta incensarios en total. También tú y Aarón presentaréis vuestros incensarios.» 18Tomaron cada uno su incensario, le pusieron brasas, le echaron incienso y se presentaron a la entrada de la Tienda del Encuentro, lo mismo que Moisés y Aarón. 19Coré convocó contra éstos a toda la comunidad a la puerta de la Tienda del Encuentro. Entonces se apareció la gloria de Yahvé a toda la comunidad. 20Yahvé habló así a Moisés y a Aarón: 21«Apartaos de esa comunidad, que los voy a devorar en un instante.» 22Ellos cayeron rostro en tierra y clamaron: «Oh Dios, Dios de los espíritus de todo viviente: si ha pecado un solo hombre, ¿por qué te enojas con toda la comunidad?» 23Respondió Yahvé a Moisés: 24«Habla a esa comunidad y diles que se alejen de los alrededores de la morada de Coré, Datán y Abirón * .» 25Moisés se dirigió donde estaban Datán y Abirón. Los ancianos de Israel le siguieron. 26Entonces habló a la comunidad en estos términos: «Apartaos, por favor, de las tiendas de estos hombres malvados, y no toquéis nada de cuanto les pertenece, no sea que perezcáis por todos sus pecados.» 27Ellos se apartaron de los alrededores de la morada de Coré, Datán y Abirón. Datán y Abirón habían salido y estaban a la puerta de sus tiendas, con sus mujeres, hijos y pequeñuelos. 28Moisés dijo: «En esto conoceréis que Yahvé me ha enviado para hacer todas estas obras, y que no es ocurrencia mía: 29si mueren estos hombres como muere cualquier mortal, alcanzados por la sentencia común a todo hombre, es que Yahvé no me ha enviado. 30Pero si Yahvé obra algo portentoso, si la tierra abre su boca y los traga con todo lo que les pertenece, y bajan vivos al Seol, sabréis que esos hombres han despreciado a Yahvé.» 31A continuación, nada más terminar de decir estas palabras, se abrió el suelo debajo de ellos; 32la tierra abrió su boca y se los tragó, con todas sus familias, así como a todos los hombres de Coré, con todos sus bienes * . 33Bajaron vivos al Seol * con todo lo que tenían. Los cubrió la tierra y desaparecieron de la asamblea.